El Colegio Magnus quiere completar su oferta educativa con un terciario y el edificio propio

La institución que conducen Magela Terroba y sus hijos comenzó como un jardín de infantes, El Pequeño Nido, y hoy ofrece una propuesta diferente de educación primaria y secundaria.

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El Colegio Magnus es una de las instituciones que más creció en Salta en los últimos años, a partir de una propuesta educativa innovadora, que propone educar desde paradigmas diferentes a los tradicionales. Con casi 400 alumnos en los niveles inicial, primario y secundario, los próximos pasos incluyen la apertura de un terciario y la compra de un terreno para el edificio propio.

Detrás de ese sueño se encuentran María Eugenia Terroba, más conocida como Magela; y sus hijos Virginia, Agustín y Emilia Suárez, que a lo largo de los últimos años se fueron sumando al proyecto desde lo pedagógico y también desde lo administrativo.

La semilla del actual colegio se sembró en 1990, cuando luego de recibirse de maestra jardinera, Magela y una socia abrieron “Mi Pequeño Nido”, un jardín de infantes que funcionaba en la calle Los Lapachos, frente al Sporting Club. En el arranque, fueron 35 niños.

“Detrás del proyecto estuvieron mis padres “Goyo” Terroba, Goyo, que fue el inversor; y Nilda “Chali” Arrieta, que con su experiencia en educación hizo el aporte pedagógico”, recordó Magela en diálogo con IN Salta. Y reconoció que, desde el principio, el jardín fue “diferente”. “Se destacaba porque era innovador. Hacíamos cosas que entonces eran raras, como pijamadas con los chicos”.

Tras el primer año Magela dejó atrás a su socia y siguió sola, pero en 1995 estuvo a punto de vender. Allí apareció una nueva socia, con la que se instalaron en un nuevo edificio y, en 2004, se incorporaron a la educación formal con la apertura de la sala de 5 años de Nivel Inicial.

El 2006 fue un año de transformaciones. Magela y su socia se separaron y ella llevó su jardín “Pequeño Nido” a Los Carolinos y Los Mandarinos, donde sigue funcionando hasta hoy. Pero además, decidió ir un paso adelante y abrir la primaria del flamante Colegio Magnus.

“Todo surgió por un grupo de mamás que me pedían articular el último año de jardín con el Nivel Primario. Lo hicimos un año con un colegio, pero rápidamente me di cuenta que abrir un colegio propio era cuestión de dar el salto. Mi mamá me animó. Me dijo que escriba mis ideas, las leyó y me dijo que era una docente de alma, que siga adelante. Y así lo hice”, contó Magela.

El colegio arrancó con sólo 14 chicos, y fue creciendo y abriendo nuevos grados. Tras completar la primaria y la secundaria, el año pasado egresó la promo de “los fundadores”. Hoy el Magnus es una institución que agrupa a casi 400 chicos y chicas (110 de Nivel Inicial, 170 de primaria y casi 120 de secundaria) desde Sala de dos años hasta quinto año del secundario.

“Desde un principio nuestra propuesta fue brindar una educación diferente, y esa visión se fue ramificando y creciendo”, repasó Magela, quien explicó que “logramos que la experiencia del jardín se traslade a todos los niveles, apostando a contener, a promover la alegría, a educar desde el juego y otros paradigmas diferentes a los tradicionales”.

Recordó con humor que “hubo gente que hablaba de nosotros como ‘el colegio raro’ porque hacíamos ejercicios de respiración y meditación al iniciar la jornada, y hoy eso se ve como normal. Hace años nosotros aplicamos la teoría de las Inteligencias Múltiples y conceptos de neurociencias que hoy forman parte de las nuevas tendencias de la educación”.

A contramano de lo que se hizo en todo el sistema educativo salteño hasta el año pasado, en el Colegio Magnus nunca se enseñó Religión, espacio que fue reemplazado por Valores. “Todas las religiones hablan de las energías del amor, y se generan cosas más positivas hablando de eso. Lo espiritual no es necesariamente religioso”, reflexionó.

Magela destacó además que una de las claves para sostener el proyecto educativo fue la formación de un equipo directivo y docente que fue creciendo y se fue fortaleciendo con la experiencia. “Siempre sentí que mi tarea era formar equipos que perduren, para que puedan contener a las generaciones que vengan, y creo haberlo logrado”, indicó.

La incorporación de los hijos a la empresa, según Magela, no fue algo buscado. Virginia Suárez, la hija mayor, estudió profesorado de Educación Física y comenzó dando clases en el colegio mientras lograba su sueño de abrir un gimnasio. Pero se involucró cada vez más y hoy forma parte del equipo directivo.

“Cuando estaba estudiando no me gustaba Pedagogía, pero a medida que fui conociendo, me fue atrapando más y más, y hoy incluso lamento no haber estudiado en el Colegio Magnus”, expresó Virginia, quien aseguró que “me da mucho placer y orgullo lo que hago”. Magela, por su parte, admitió que vive con idéntico orgullo que su hija “pueda cumplir su sueño” en el colegio.

Más recientemente los hijos menores, Agustín y Emilia Suárez, se incorporaron al área administrativa. Según su propia definición, “fuimos organizando y dándole una nueva estructura a la administración”. Agustín admitió que al principio sólo llevaba registros, pero con la ayuda de Emilia ahora son capaces de organizar la información para tomar mejores decisiones.

Magela valoró ese aporte y contó con humor que “antes el equipo directivo iba por detrás de la Administración, y hoy es al revés. Además, hacemos mucho mejor uso de los recursos”. Destacó además que el equipo directivo tomó muy bien la incorporación de sus hijos y “son verdaderos aliados para el mejor funcionamiento del colegio”.      

De cara al futuro, Magela reconoció que su primer proyecto es la creación de un terciario para la formación docente enfocada en las Neurociencias y la PNL Educativa. “Ibamos a comenzar el año que viene, pero desde el Ministerio de Educación nos aconsejaron esperar, porque se espera una reforma de la educación terciaria. Pero estamos listos para hacerlo”, contó.

Sus hijos también advirtieron que, como institución, la prioridad es lograr un edificio propio. Para ello están abocados a la búsqueda de un terreno cercano a la zona de Tres Cerritos, donde funcionan actualmente el jardín y la primaria. El ordenamiento administrativo facilitó esa posibilidad, ya que resulta más fácil la obtención de créditos para realizar la inversión.

Finalmente, y al reflexionar sobre la vigencia y el futuro del Magnus, Magela Terroba aseguró que “yo siento que el colegio ya no es mío, sino de la comunidad. Para mi es una forma de vida que elijo vivir, y por eso siento que se generan otros espacios humanos que hacen que hoy el colegio se sienta tan parecido a una casa”.

Nombre Comercial de la Empresa:
Colegio Magnus
¿Conforma parte de un grupo de empresas?
No
Año de Fundación:
1990 el jardín, 2006 el Colegio
Generación que conduce la empresa:
1ra y 2da generación
Miembros de la familia que integran la dirección de la empresa
María Eugenia “Magela” Terroba
Virginia Suárez
Agustín Suárez
Emilia Suárez
¿Es una empresa BtoB - BtoC - Ambas?
BtoC
Rango de empleados directos:
Alrededor de 70
Tipo de Pyme - Rango de facturación: ver tabla aquí
Mediana Tramo 1

¿La empresa tiene sucursales o filiales? Propias o Franquiciadas/Tercerizadas

No.
¿La empresa tiene un protocolo familiar que la rige y regula?
No
De los proveedores:
¿Qué prepaga tiene el personal directivo o jerárquico?
Boreal
¿Qué compañía de comunicaciones brinda los servicios…
Claro

¿Con qué bancos opera la empresa? Según el grado de importancia

Macro y Masventas
¿La empresa trabaja con alguna SGR?
No
¿Con qué ART trabaja la empresa habitualmente?
AsociART
¿Realizan operaciones en Bolsa? Con qué sociedad
No

¿Sabías que el Colegio Magnus funciona en tres edificios diferentes. El jardín Pequeño Nido está en Los Carolinos y Los Mandarinos; la primaria en avenida Reyes Católicos 1.540; y la secundaria en Alvarado 1.144?

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