Se agotaron los tiempos: obreros tomaron el Ingenio San Isidro y comenzaron a preparar la planta

Los obreros ingresaron pacíficamente a las instalaciones ubicadas en Campo Santo “porque ya se agotaron los tiempos de espera”, según anunciaron desde el Sindicato del Azúcar.

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Vestidos con su ropa de trabajo, los trabajadores del ingenio más antiguo del país y principal complejo productivo de la región que fue cerrado en enero pasado sin aviso previo por el grupo multinacional de origen peruano Gloria, manifestaron “su irrevocable decisión de defender nuestra fuente de ingresos y trabajo, ante el silencio de los directivo de la empresa y la pasividad cómplice de las autoridades provinciales y nacionales”, según lo definió Mariano Cuenca, secretario general del SOEASI.

En diálogo con IN Salta el dirigente sindical expresó su temor la seguridad de los operarios porque “hay varios furgones de la policía rodeando la planta y no sabemos cuáles son sus intenciones. En la planta estamos 300 obreros y hay 200 más esperando afuera para ingresar”, anticipó.

Cuenca recordó que “siempre buscamos el diálogo con los responsables de la empresa y con los gobiernos nacional y provincial para lograr una salida conveniente para todos, pero no fuimos escuchados”, y recordó que ante la inexplicable decisión del grupo Gloria de no vender ni arrendar para poder comenzar la zafra 2018, presentamos en la Legislatura salteña un proyecto de expropiación basado en leyes preexistentes y vigentes en la provincia, que no se tomó en cuenta”.

El dirigente gremial aclaró también que “no es la paciencia de los trabajadores lo que se ha acabado, sino los tiempos en que debe comenzarse con la zafra. Incluso estamos en condiciones de infomarle a todo el país que hoy existen inversionistas concretos que quieren hacerse cargo del negocio y comenzar la zafra y la producción, por lo que una expropiación por parte del gobierno provincial no representaría un gasto para el erario público, ya que los costos estarían a cargo de los inversores”.

El silencio absoluto y la indiferencia ante la catástrofe social que representaría el cierre definitivo del ingenio San Isidro es uno de los rasgos sobresalientes de la maniobra llevada a cabo por el grupo multinacional peruano. “Es insólito que no quieran vender, no quieran arrendar y no quieran que otros empresarios inviertan y reactiven esta empresa que tiene todos los atributos necesarios como para generar no solamente una reapertura sino además un crecimiento de su producción y capacidad de exportación”, señaló Cuenca.

“En numerosas ocasiones tanto en forma personal y por otras vías de comunicación, le he pedido al gobernador Juan Manuel Urtubey que se ponga al frente de las soluciones, y no he recibido ninguna respuesta que haga vislumbrar aunque sea un principio de arreglo de esta situación que afecta a miles de familias de muchas localidades del Departamento General Guemes”, alertó.

El dirigente azucarero agregó que “ya no hay tiempo para dilaciones y por eso decidimos entrar al predio para generar las condiciones materiales a nuestro alcance con el fin de tener todo listo y en orden para comenzar las actividades laborales”, advirtiendo que “no solamente estaremos aquí, sino, a través de la solidaridad ya demostrada del movimiento obrero salteño, de organizaciones sociales y políticas, y de la mayoría de la población salteña, estaremos en las calles de la capital provincial, en las rutas que conectan  a las distintas ciudades y poblaciones, para que no nos conviertan en pueblos fantasmas con millares de pobladores expulsados de sus trabajos, de sus tierras y de nuestra provincia”.

“En estas circunstancias, la resignación no es un camino posible”, concluyó Cuenca.

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