Vestir para comunicar: Rosario BZ cucitura abrió su nuevo local en Dean Funes 595

Carolina Claure sabe comunicar y sabe de buena costura. Más de 15 años en el rubro avalan su talento, y fue elegida por 26 colegios para confiarle la confección y diseño de sus uniformes.

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Carolina Claure sabe comunicar (es licenciada en Comunicaciones Sociales) y sabe de buena costura. Más de quince años en el rubro avalan su talento. Hoy, su nuevo local de Dean Funes 595, contempla el fruto de su tarea y de su capacidad.

La calidad de sus costuras no es casual, el talento corre por sus venas por generaciones. Carolina es sobrina de la popular Pilona, la modista más conocida de Salta en la confección de talles especiales. “Le traían telas de la India, de Jerusalén y ella las convertía en cosas bellas. Antes mi abuela, muchas mujeres de mi familia nos dedicamos al ramo”, comenta orgullosa.

“Yo, en cambio, me inicié en plena crisis nacional. Recuerdo cómo, con una hija pequeña me di maña para ahorrar y comprar mi primera máquina.  Dejé de comprar pañales descartables y me pasé a los de tela. Le dije a mi marido que ese dinero sería suficiente para la primera inversión… pero yo había ahorrado un poco más”, recuerda con picardía. Habla de Rosario, responsable del nombre del negocio.

Consultada por IN Salta sobre esta inusual decisión, comentó que “uno no piensa: ´es un contexto de crisis, no voy a invertir´. O por lo menos yo no lo pensé así. Simplemente es algo que quería hacer, un gusto personal que quería darme y cuando uno quiere hacer algo siempre encuentra los recursos para lograrlo. Pero también es cierto hay todo un contexto que considerar. Por ejemplo, hoy como emprendedora noto que hay un mayor acceso a crédito, más facilidades, estamos en un momento de mucho impulso productivo. Antes tal vez te costaba un poco más”, reconoce.

Vestir y comunicar

Vestir a los niños  para ir a la escuela es el concepto, pero para una especialista de la comunicación como Carolina, el simple delantal blanco es una aberración. “No me costó demasiado hacer entender a los directivos de las instituciones que todo comunica, y un uniforme dice mucho de la institución y es un reflejo del sentimiento de pertenencia del niño a esa organización. Así que si le ponemos un delantal blanco que encima llega a fin de año todo andrajoso, no  nos asombremos si el chico llega a la casa y lo primero que hace es tirarlo sobre el sofá. Hay que vestir al chico, pero vestirlo bien, con prendas de calidad, que lo hagan sentirse a gusto con lo que lleva puesto”, ilustró la licenciada.

Este concepto revolucionario le trajo una gran satisfacción, pues para ella es usual caminar por el centro de Salta y encontrar a niños y adolescentes fuera del horario escolar que se niegan a sacarse el uniforme.

Con esta realidad empresarial que hoy merecidamente disfruta, Carolina ya no sueña ni proyecta. Deja que el día a día la vaya sorprendiendo mientras sus prendas siguen vistiendo y hablando por ella.

A Rosario BZ Cucitura la encontrás en Dean Funes 595, y podés consultar su página de Facebook Rosario BZ Cucitura.

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