De Johannesburgo a Güemes: la historia de Sonia y Alfajores Changuito

Impulsada por sus amigas y su familia, Sonia Álvarez empezó a elaborar alfajores en Sudáfrica hace 10 años. De regreso en Salta rescató el emprendimiento, que une innovación, insumos locales y el sueño de la casa propia

Hay proyectos que nacen por oportunidad o necesidad, y otros que surgen simplemente del deseo de crear y compartir. Alfajores Changuito pertenece a estos últimos, pero con una particularidad: sus primeros pasos se dieron en Johannesburgo, Sudáfrica.

Corría el año 2016 cuando Sonia Álvarez, motivada por su entorno, comenzó a vender la repostería que preparaba en su casa. Lo que inició en ferias y eventos escolares pronto involucró a toda su familia: su esposo, Félix Maidana, y sus hijos Ángel, Mati y Emma. En un contexto donde empezaban de cero y dependían incluso de equipamiento prestado o usado, el sostén afectivo fue clave para sostener la iniciativa.

La Asociación Argentina de Johannesburgo marcó un punto de inflexión en esa primera etapa. Allí, autoridades diplomáticas probaron sus alfajores y se convirtieron en clientes habituales, con especial preferencia por las variedades de chocolate negro, Malbec y membrillo. Para Sonia, vender en el extranjero implicaba dos desafíos: explicar en inglés qué era un alfajor a quien no lo conocía y, al mismo tiempo, ofrecer un producto que conectara a la comunidad argentina con sus raíces.

De regreso en Salta, el emprendimiento se reasentó en General Güemes. El reinicio no estuvo exento de dificultades; durante las ferias de la semana de Santa Rosa, el reconocimiento del público fue gradual y las ventas tardaron en despegar. Sin embargo, la invitación de un artesano local para incorporarse a los puestos dominicales de la plaza principal cambió el panorama. El 30 de agosto, tras vender la totalidad de su producción diaria, Sonia confirmó que el mercado local comenzaba a respaldar su propuesta.

En la actualidad, la oferta de Alfajores Changuito combina recetas tradicionales con alternativas disruptivas, entre las que destaca la variedad de fernet con pistacho. Esta búsqueda de innovación se complementa con la selección de insumos regionales, como el dulce de leche de Campo Quijano. Con constancia, Sonia enfoca el crecimiento del proyecto y proyecta a futuro la apertura de un local comercial propio en la zona, mientras mantiene su participación habitual en las ferias de la provincia. También se la puede contactar al número: +54 9 3876 31‑4379.