La Unión Industrial de Salta tuvo anoche uno de esos momentos que quedan marcados en la historia de una institución. A 45 años de su creación, inauguró oficialmente la Casa de la Industria, una sede propia pensada para convertirse en punto de encuentro, trabajo y capacitación para el sector productivo salteño.
La ceremonia fue encabezada por el presidente de la UIS, Eduardo Gómez Naar; el presidente de la Unión Industrial Argentina, Martín Rappallini; y el gobernador Gustavo Sáenz. Empresarios, legisladores, funcionarios, magistrados e invitados especiales acompañaron una noche que combinó festejo, memoria y proyección de futuro.
La nueva sede fue construida sobre un predio cedido en comodato por el Gobierno provincial y pudo concretarse gracias al aporte extraordinario de numerosas empresas vinculadas con la institución. El edificio cuenta con oficinas, salas de reuniones y espacios para capacitaciones y actividades, que ya están disponibles para los asociados.
Durante su discurso, Gómez Naar presentó la apertura de la casa como parte de una etapa de crecimiento de la UIS. “La industria es trabajo, inversión, arraigo y desarrollo. Es la posibilidad de transformar recursos en valor y en oportunidades para los salteños”, sostuvo.
También planteó algunos de los desafíos que hoy atraviesan las empresas de la provincia: acceso al crédito de largo plazo, presión impositiva, infraestructura y energía competitiva. “No pedimos privilegios, pedimos igualdad de condiciones. Queremos competir porque cuando al Norte le dan las mismas condiciones, responde”, afirmó.
Desde la mirada nacional, Rappallini puso el foco en la necesidad de profundizar el trabajo conjunto entre el sector público y privado. Para el Norte, señaló como prioritarias la disponibilidad de energía a costos competitivos y las inversiones en rutas y ferrocarriles que permitan conectar mejor la producción regional con los mercados.
El presidente de la UIA destacó además la articulación que existe en Salta entre empresas, entidades sectoriales y Gobierno, y ubicó a la provincia entre los distritos con mayor potencial de crecimiento productivo.
Sáenz, por su parte, insistió en la necesidad de que Salta avance hacia un modelo que no se limite a extraer recursos, sino que también pueda transformarlos localmente. En ese esquema mencionó al campo, la minería y la energía como tres grandes motores capaces de impulsar una nueva etapa de desarrollo.
El Gobernador también volvió sobre un reclamo recurrente del Norte: infraestructura. Señaló como estratégicos el nodo logístico de General Güemes, los parques industriales, los caminos y un sistema ferroviario eficiente, y anticipó que la Provincia continuará reclamando ante Nación las obras necesarias para reducir costos y mejorar la competitividad.
Una noche para mirar hacia atrás y también hacia adelante
La celebración incluyó un reconocimiento a quienes condujeron la UIS durante sus 45 años. Hubo homenajes a la memoria de Arnaldo Etchart, Martín Miguel Cornejo y Hugo Norberto Zamarian, y reconocimientos para Juan José Soler, Adolfo Arias Linares, Alejandro Patrón Costas, Carlos Peralta, Guillermo Jakulica y Daniel Chávez Díaz. Los expresidentes Julio Usandivaras y Paula Bibini recibirán los suyos posteriormente.
La UIS también agradeció especialmente a las empresas que hicieron aportes extraordinarios para concretar la Casa de la Industria: Zozzoli, Ingenio San Isidro, La Francisca, Tecpetrol, Combustibles del Norte, Hijos de Salvador Muñoz, Ecomet, Inversora Juramento, Cerámica Salteña, Edesa, Banco Macro, Compañía Industrial Cervecera, Seaboard Energías Renovables y Alimentos, Cristalizando, Santiago Sáenz, Molca, Desdelsur, Salvador Marinaro e Hijo, Cerámica del Norte, Eramine Sudamérica, Temet, Ingeniero Ramón Russo, Artes Gráficas, Saltapetrol, Alliance One Tobacco Argentina, Cerámica Alberdi y Tecnofer.
El momento formal llegó con el descubrimiento de una placa recordatoria y el tradicional corte de cintas, que dejó oficialmente inaugurada la sede.
Después hubo brindis y cóctel de honor. Pero el dato más importante ya estaba a la vista: después de 45 años, la industria salteña tiene una casa propia. Una puerta abierta para reunirse, debatir, capacitarse y, sobre todo, pensar desde Salta lo que viene.