Taca Taca comenzó a ponerle fechas al próximo gran salto de la minería salteña. First Quantum Minerals anticipó que, una vez obtenida la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), prevé presentar la solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) durante el cuarto trimestre de este año y avanzar con las primeras obras preparatorias en el primer semestre de 2027.
La hoja de ruta fue presentada por ejecutivos de la compañía durante Argentina Mining Norte, donde First Quantum expuso la escala económica, productiva y logística de uno de los mayores proyectos de cobre sin desarrollar del continente.
Ubicado en Tolar Grande, a unos 55 kilómetros de la frontera con Chile, Taca Taca demandará una inversión superior a US$ 5.200 millones y tendrá una vida útil estimada de 35 años. Durante sus primeros diez años de operación proyecta producir más de 290.000 toneladas de cobre por año, además de oro y molibdeno como subproductos.
El impacto sobre la economía salteña aparece como uno de los principales argumentos detrás de esa escala. Según las estimaciones presentadas por la empresa, Taca Taca podría generar exportaciones cercanas a US$3.500 millones anuales. Como referencia, las exportaciones totales de Salta alcanzaron aproximadamente US$1.400 millones en 2025.
La compañía estima además la creación de hasta 4.000 empleos directos durante la construcción y más de 2.000 durante la operación, con prioridad para trabajadores y comunidades cercanas al proyecto. Actualmente, unas 194 personas participan directamente en tareas de exploración, estudios de campo y soporte técnico.
El avance hacia la construcción dependerá primero de completar dos pasos centrales. Taca Taca se encuentra en la etapa final del proceso de aprobación de su DIA, mientras First Quantum termina de preparar su solicitud de incorporación al RIGI.
“Durante años la pregunta sobre Taca Taca fue cuándo. Hoy la pregunta es cómo”, sintetizó Keith Green, gerente de Asuntos Corporativos para América Latina de First Quantum Minerals.
Tras esas aprobaciones, la compañía prevé comenzar a ejecutar las inversiones comprometidas para los primeros años, que incluirán estudios adicionales sobre recursos hídricos, actividades vinculadas al financiamiento y las obras preparatorias previstas para 2027.
En paralelo, First Quantum ya comenzó a estructurar el esquema financiero para afrontar un desarrollo superior a US$ 5.000 millones. Este año designó asesores financieros internacionales para trabajar tanto en la incorporación de un socio minoritario como en la obtención de financiamiento de terceros.
También firmó un acuerdo con la Corporación Financiera Internacional (IFC), integrante del Grupo Banco Mundial, con la que analiza alternativas de financiamiento multilateral y trabaja en la incorporación de estándares ambientales y sociales internacionales.
Para Germán Pérez, gerente de Finanzas y Administración, la combinación entre la optimización interna del proyecto y el nuevo escenario argentino permitió que Taca Taca ingresara en una etapa diferente. First Quantum actualizó en febrero su informe técnico NI 43-101, que, según explicó el ejecutivo, confirmó la solidez económica del desarrollo y su capacidad para producir a costos competitivos a nivel internacional.
“En mis casi 20 años en la industria minera, nunca vi un momento más favorable para desarrollar un proyecto como Taca Taca en Argentina”, sostuvo Pérez.
La compañía identifica tres factores detrás de esa oportunidad: una demanda mundial creciente de cobre impulsada por la transición energética, la electrificación y los centros de datos; un escenario argentino con mejores condiciones para inversiones de largo plazo y el RIGI como herramienta de previsibilidad; y una Salta que durante los últimos años amplió fuertemente el peso de la minería dentro de su economía.
En ese recorrido, First Quantum ubica a Taca Taca como el capítulo posterior al desarrollo de la minería aurífera y al fuerte crecimiento del litio. La incorporación del cobre permitiría no sólo aumentar la escala exportadora sino también diversificar la matriz minera provincial y reducir su exposición a los ciclos internacionales de un único mineral.
El salto, sin embargo, exigirá también infraestructura. La empresa identificó entre los principales desafíos el acceso a energía, caminos y ferrocarril en una zona remota y de altura. El desarrollo contempla importantes inversiones logísticas para hacer posible una operación de esta magnitud.
El agua constituye otro de los ejes centrales del proyecto. First Quantum informó que estudia los recursos hídricos de la Puna desde 2014 y que actualmente destina más de US$20 millones anuales a investigaciones sobre sistemas subterráneos, realizadas exclusivamente con proveedores locales.
De acuerdo con John Fortuna, gerente de Hidrogeología, el procesamiento del mineral fue diseñado en circuito cerrado para recircular ocho de cada diez litros de agua utilizados. El proyecto también prevé emplear salmuera para transportar los relaves con el objetivo de reducir el consumo de agua industrial.
La preparación de la cadena de proveedores ya comenzó. Según informó Sueli Tang, gerente de Permisos, Tierras y Asuntos Comunitarios, el 89% de los proveedores actuales de la compañía son salteños y, durante 2026, el 85% de sus compras a proveedores se concentró en la provincia. De ese total, un 17% correspondió a comunidades del área de influencia directa y otro 68% al resto de Salta.
First Quantum también avanzó con convenios de formación con la Universidad Nacional de Salta y UPATecO, mientras mantiene conversaciones con UCASAL para desarrollar programas de capacitación técnica y laboral orientados a las futuras necesidades del proyecto.
Con la instancia ambiental acercándose a su definición, la adhesión al RIGI prevista como siguiente paso y las primeras obras preparatorias ubicadas en el calendario de 2027, Taca Taca empieza así a transitar desde los estudios y la optimización hacia una etapa enfocada en el financiamiento y la preparación de su desarrollo.
La dimensión explica las expectativas: más de US$ 5.200 millones de inversión, 35 años de vida útil y una producción que durante su primera década superaría las 290.000 toneladas anuales de cobre. Para Salta, First Quantum plantea el proyecto como la posibilidad de pasar de la expansión minera de los últimos años a una nueva escala productiva y exportadora.
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