La industria salteña encendió una alarma por el gas y pidió una intervención urgente de Sáenz

La Unión Industrial de Salta advirtió al gobernador que el abastecimiento de gas natural para el próximo invierno está en riesgo y que los precios alternativos que se manejan hoy son inviables para sostener la producción

La Unión Industrial de Salta llevó al gobernador Gustavo Sáenz un planteo de fuerte tono de alarma por una situación que, según advirtió, puede golpear de lleno a la actividad fabril de la provincia en los próximos meses: el abastecimiento de gas natural para la industria durante el invierno 2026.

En una nota formal enviada al mandatario con la firma de su presidente, Eduardo Gómez Naar, la entidad expresó su “profunda preocupación” por las consecuencias que puede generar la aplicación de la Resolución 66/2026 de la Secretaría de Energía de la Nación, que modifica el esquema de transporte de gas natural en el país y reduce la capacidad firme disponible para el NOA.

El punto crítico del reclamo está en que la distribuidora que abastece a las industrias locales deberá pasar de contratos por 4,99 millones de metros cúbicos diarios desde el norte a 3,22 millones desde Neuquén a partir del 1 de mayo de 2026. En la práctica, eso implica una caída de capacidad del 35%, en un sistema que además prioriza la demanda residencial, comercial y de GNC durante los meses de mayor consumo.

La advertencia de la UIS es contundente: en ese escenario, los usuarios industriales quedarían sin capacidad asegurada en pleno invierno y expuestos a restricciones severas de abastecimiento. Traducido a la realidad productiva, eso significa una amenaza concreta de paradas de planta, incumplimientos de contratos, pérdida de competitividad y riesgo sobre el empleo.

A ese cuadro se suma otro problema todavía más duro: el costo de la alternativa que hoy se plantea para compensar el faltante. Según la nota, a las industrias se les pidió informar qué volúmenes de GNL regasificado estarían dispuestas a comprar en mayo de 2026, a un precio estimado de 23,712 dólares por millón de BTU, equivalente a 1.225 pesos por metro cúbico. Para la UIS, ese valor es “claramente prohibitivo” y supera en más de seis veces el precio del gas residencial sin subsidio.

La entidad planteó que eso coloca a los grandes usuarios del NOA, y particularmente a los de Salta, en una situación de “extrema vulnerabilidad energética”, obligándolos a elegir entre dos caminos igual de preocupantes: pagar un costo inviable o directamente detener la producción.

En el texto, la UIS recuerda además que el gas natural es un insumo “esencial e insustituible” para numerosos procesos industriales en Salta, por lo que una interrupción o reducción del suministro no sería un inconveniente menor, sino un golpe directo al entramado productivo provincial.

Frente a esa situación, la entidad pidió la intervención urgente del gobernador ante las autoridades nacionales para garantizar cuatro puntos centrales: abastecimiento sin restricciones para la industria del NOA durante el invierno 2026, precios razonables y previsibles, mecanismos compensatorios o esquemas de prioridad que eviten la paralización fabril, y prioridad para Naturgy NOA en la futura asignación de capacidad adicional de transporte a partir de 2027.

Ese último punto aparece como una ventana de alivio más adelante, ya que, según la información trasladada por la distribuidora, a partir de mayo de 2027 TGS ampliaría la capacidad de transporte desde Neuquén. Pero para la industria salteña ese horizonte no resuelve el problema inmediato: el invierno 2026.

La nota cierra con una advertencia que deja poco margen para dobles lecturas. Para la UIS, la preservación de la actividad industrial en Salta requiere una solución inmediata, porque de lo contrario las consecuencias podrían ser “severas y de difícil reversión”.

En otras palabras, el sector fabril salteño ya no está hablando de una dificultad operativa futura, sino de una amenaza concreta sobre su continuidad productiva en los próximos meses.