En un país donde sostener un negocio ya es una hazaña, crecer durante 15 años es trascendente. Y si además hay expansión, innovación y fidelidad de clientas, el caso merece atención. Así lo demuestra Pablo Maderna, el nombre detrás del “shock de Titanium”, que no solo sigue firme en Salta, sino que ahora suma protagonismo con su nuevo espacio en Garden Mall, en San Lorenzo Chico.
“Este 5 de mayo cumplimos 15 años”, cuenta Maderna, con una mezcla de orgullo y alivio. No es menor: en un contexto económico complejo, su marca no solo resistió, sino que avanzó. Hoy funciona con dos sucursales activas: la clásica de avenida Belgrano y la más reciente en la zona de mayor crecimiento de la ciudad.
¿La clave? Para él, no hay misterio marketinero sino resultado concreto: “En 15 años no tuvimos un cabello quemado, ni problemas de dermatitis, ni complicaciones con embarazadas o personas en tratamiento. Eso habla del producto”.
En un mercado saturado de promesas —alisados con nombres cada vez más sofisticados, fórmulas que cambian pero muchas veces repiten componentes cuestionados— Maderna apunta a diferenciarse con una idea simple pero potente: no es un alisado, es recuperación capilar.
Su “cabello líquido” actúa desde adentro: rellena, repara y reconstruye la fibra capilar, siempre que el daño no sea irreversible. “Si el pelo no está roto por dentro, lo podemos salvar. Lo emparejamos desde adentro y lo sellamos por fuera. El cambio es total”, explica.
La historia detrás del producto también suma peso. Se remonta a 2001, cuando Maderna viajó a Estados Unidos a capacitarse y descubrió técnicas que en Argentina aún no existían. Mientras acá dominaban los tratamientos agresivos, allá ya se trabajaba con fórmulas más avanzadas. Trajo ese conocimiento, lo adaptó, lo perfeccionó durante años… y terminó patentándolo. Hoy, esa patente sigue vigente y acaba de renovarse por otros diez años. Un detalle que no es menor en un rubro donde abundan las imitaciones.
Pero lejos de quedarse en la trayectoria, el aniversario viene con movimiento: esta semana lanzarán una acción que apunta directo a la experiencia del cliente. En cada sucursal habrá una ruleta de premios. Las clientas que asistan —sin aviso previo— podrán acceder a descuentos, tratamientos, productos o vouchers para futuras visitas. “Siempre se van a llevar algo para volver”, dice. Estrategia simple, pero efectiva: fidelización con sorpresa.
Con presencia consolidada, producto propio y una marca personal fuerte, Maderna no solo celebra el pasado. Está construyendo lo que viene. Y si algo queda claro en esta historia es que, en tiempos de incertidumbre, hay negocios que sobreviven… y otros que encuentran la forma de crecer igual. Titanium parece estar en ese segundo grupo.
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