Diputados pidió crear una mesa por el impacto de las tiendas libres de impuestos en la frontera

La Cámara baja salteña aprobó un proyecto de declaración que solicita al Gobierno conformar un espacio de trabajo con comerciantes y sectores involucrados. La iniciativa busca anticipar los efectos de la medida.

La Cámara de Diputados de Salta aprobó este martes un proyecto de declaración que pone el foco en un tema que empieza a generar inquietud entre los comerciantes de las zonas de frontera: la eventual instalación de tiendas libres de impuestos habilitadas por el Gobierno nacional.

La iniciativa solicita al Ejecutivo provincial la creación de una Mesa Provincial de Comercio y Desarrollo Fronterizo, con participación de los sectores comerciales que podrían verse afectados por el nuevo esquema.

El planteo surge a partir de la decisión nacional de permitir este tipo de establecimientos y de la preocupación por el impacto que podrían tener sobre la actividad económica local, especialmente en departamentos donde el comercio fronterizo forma parte central del movimiento cotidiano.

El diputado Matías Monteagudo, representante del departamento General San Martín, explicó que el objetivo es generar un espacio donde puedan escucharse las distintas voces antes de que avance la implementación.

“Queremos defender a Salta con una sola voz. Hay que escuchar a los comerciantes locales, queremos aportar evidencia de cuál es la realidad y no instalar estos comercios y que perjudiquen a la zona”, sostuvo durante el tratamiento del proyecto.

Uno de los puntos que genera mayor inquietud es el mecanismo previsto para autorizar estos comercios. Según explicó Monteagudo, la habilitación quedaría en manos de ARCA, con autorización previa del Ministerio de Economía de la Nación.

En ese proceso, advirtió, no estaría contemplada la participación directa ni de la Provincia ni de los municipios donde podrían instalarse las tiendas.

Por eso, la propuesta aprobada por Diputados busca que Salta cuente con una instancia propia de análisis, discusión y participación que permita evaluar impactos económicos, comerciales y territoriales antes de que el nuevo esquema se haga efectivo.

“No queremos que nos tome por sorpresa y quizás se concentre en una actividad a grupos económicos”, remarcó Monteagudo.

La preocupación central pasa por evitar que una medida pensada para dinamizar el comercio fronterizo termine generando un efecto adverso sobre negocios locales que ya operan en esas zonas y que podrían enfrentar una competencia difícil de absorber.

La Mesa Provincial de Comercio y Desarrollo Fronterizo, de concretarse, buscaría precisamente ordenar esa discusión, sumar información y construir una posición común entre el sector público y privado.