La apertura formal de la licitación para la concesión del Belgrano Cargas vuelve a poner al ferrocarril en el centro de una discusión que para Salta es estratégica: cómo reducir los costos logísticos de una producción que se encuentra a unos 1.200 kilómetros de los principales puertos del país y, al mismo tiempo, ampliar las alternativas de salida hacia los mercados internacionales.
El Gobierno nacional habilitó finalmente el proceso de licitación para las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, con concesiones previstas por 50 años. Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el 11 de noviembre.
Para el sector productivo salteño, la noticia es esperada desde hace tiempo.
Javier Cerúsico, presidente de la Cámara de Comercio Exterior de Salta, sostuvo que la salida del ferrocarril de cargas del esquema estatal puede generar un nuevo escenario para las economías regionales.
“Acá en el Norte estamos a 1.200 kilómetros de distancia de los puertos y necesitamos generar la mayor cantidad de alternativas logísticas de salida de nuestra producción que permitan bajar los costos”, explicó.
Un trabajo que Salta ya venía realizando
La discusión no comenzó con la publicación de la licitación. En junio, la Mesa Empresaria y Productiva de Salta ya había mantenido una reunión con un consorcio interesado en participar del proceso de privatización del Belgrano Cargas. En ese encuentro, representantes de las entidades empresarias conocieron el diagnóstico, los objetivos y las prioridades del grupo interesado y plantearon las necesidades específicas de Salta y del NOA.
La reunión contó con la participación de representantes de distintas entidades productivas, entre ellas la Unión Industrial de Salta, la Cámara de Comercio e Industria, la Cámara de Comercio Exterior, Prograno, la Cámara de Minería, la Sociedad Rural Salteña y la Cámara de Proveedores Mineros.
Eduardo Gómez Naar, presidente de la Unión Industrial de Salta, destacó precisamente la importancia de que las entidades económicas y productivas puedan conocer las propuestas de quienes buscan quedarse con la concesión y aportar su mirada desde el territorio.
“Seis entidades económicas y productivas de Salta se reunieron con los interesados en la licitación para evaluar y dar su visión sobre las mejores alternativas”, señaló Gómez Naar.
Para el dirigente industrial, la discusión excede al transporte ferroviario: está directamente vinculada con el futuro productivo de la provincia.
Minería, agroindustria y una salida internacional
Gómez Naar planteó que la recuperación del ferrocarril puede ser especialmente relevante en un momento en el que Salta busca ampliar su producción minera y agroindustrial.
“El desarrollo de la minería y de la agroindustria necesita una salida internacional para la producción local”, sostuvo.
En ese sentido, la recuperación del Belgrano Cargas podría convertirse en una herramienta para conectar la producción salteña con distintos mercados y mejorar la competitividad de las empresas.
Pero hay otro punto que aparece como estratégico: no pensar únicamente en los puertos del Atlántico.
“Esto nos va a acercar mucho más a esos países”, sostuvo Gómez Naar, al referirse a las posibilidades comerciales que abre una mejor infraestructura ferroviaria y a la necesidad de contar con alternativas que permitan aprovechar las salidas hacia los dos océanos.
Para Salta, esa posibilidad tiene un valor especial por su ubicación geográfica y por el crecimiento de actividades como la minería, que requieren grandes volúmenes de transporte y conexiones eficientes con mercados internacionales.
Tren y camión: una relación de complemento
Cerúsico también rechazó la idea de que la recuperación del ferrocarril implique una disputa entre tren y camión.
“No es camión o ferrocarril. Hay que aprender a convivir con los medios de transporte, como funciona en el mundo”, explicó.
La expectativa es que el tren pueda absorber el traslado de grandes volúmenes a largas distancias, mientras que el transporte automotor continúe cumpliendo un papel fundamental en los recorridos de corta y media distancia y en la conexión con las zonas productivas.
En otras palabras, el desafío no sería reemplazar un sistema por otro, sino construir una red logística más eficiente.
Una recuperación que llevará tiempo
La licitación abre ahora una etapa que todavía tendrá varios meses de análisis.
Cerúsico estimó que, desde la presentación de las ofertas hasta la definición de los adjudicatarios, todavía habrá un proceso prolongado.
Después vendrá el desafío mayor: recuperar una red ferroviaria que llega a esta instancia después de años de deterioro y que requiere inversiones importantes en vías, talleres y material rodante.
La expectativa del sector privado es que los futuros operadores tengan incentivos para invertir y que el ferrocarril vuelva a funcionar bajo una lógica de eficiencia y rentabilidad.
Para Salta, el resultado se medirá finalmente en algo mucho más concreto: cuánto puede bajar el costo de mover una tonelada de producción y cuántos nuevos mercados puede alcanzar.
Con la minería creciendo, la agroindustria buscando nuevos destinos y la necesidad de mejorar la competitividad de las economías regionales, el Belgrano Cargas vuelve a aparecer como una pieza clave de la infraestructura que el Norte necesita.
La licitación ya está en marcha. Ahora comienza la etapa en la que habrá que ver quiénes llegan con las mejores propuestas y, sobre todo, qué plan tienen para que el tren vuelva a ser una herramienta real para producir, transportar y exportar desde Salta.
Tu opinión enriquece este artículo: