La relación entre Salta y China sumó un nuevo capítulo, esta vez lejos de las tradicionales rondas empresarias y con la gastronomía, el turismo y la cultura como puerta de entrada para generar vínculos.
El Centro Cultural Dino Saluzzi fue escenario del Encuentro Sino-Andino de Gastronomía, Turismo y Cultura, organizado por el Foro Sino-Andes y la Cámara de Pequeños y Medianos Empresarios de Salta (CPyMES).
La convocatoria reunió a representantes de la comunidad china, empresarios, productores y emprendedores salteños en una propuesta que buscó combinar el intercambio cultural con la generación de contactos comerciales.
El arte culinario funcionó como uno de los principales ejes del encuentro, permitiendo acercar tradiciones de ambos territorios y, al mismo tiempo, dar visibilidad a productos y propuestas salteñas.
Pero la intención fue más allá de la experiencia cultural. El evento estuvo planteado como un espacio para que pequeñas y medianas empresas puedan ampliar redes, encontrar interlocutores y explorar posibilidades de cooperación en actividades como alimentos, vinos, gastronomía, turismo y otros sectores vinculados con la producción regional.
La presencia de representantes chinos aportó además una oportunidad para profundizar una relación que Salta ya mantiene con ese país a partir de inversiones productivas, especialmente en minería, y extenderla hacia otros segmentos de la economía provincial.
En ese contexto, durante la jornada se puso en valor el potencial de la provincia en materia agroalimentaria, vitivinícola, gastronómica y turística, sectores que pueden encontrar oportunidades a partir de una mayor vinculación con el mercado asiático.
Del encuentro también participó el ministro de Producción y Minería, Ignacio Lupión, quien destacó la importancia de ampliar los lazos existentes y facilitar el contacto entre empresas y emprendedores de ambas partes.
La apuesta del Encuentro Sino-Andino fue precisamente esa: aprovechar un espacio distendido, atravesado por la cultura y la gastronomía, para comenzar conversaciones que luego puedan transformarse en proyectos, acuerdos comerciales o nuevas inversiones.
Con esa lógica, Salta busca sumar nuevos canales de vinculación internacional y abrir oportunidades para que empresas locales puedan proyectarse hacia un mercado de enorme escala como el chino, sin limitar la relación bilateral exclusivamente a los grandes proyectos mineros.