En el norte argentino hay empresas que crecieron, resistieron y se consolidaron. Pero ahora enfrentan un nuevo desafío: dejar de depender exclusivamente del dueño. En ese punto exacto aparece El Salto, un programa ejecutivo impulsado por el Instituto Minka Escuela de Negocios que busca profesionalizar la gestión y preparar a las PyMEs para una nueva etapa.
La propuesta —que inicia el 23 de abril— no apunta a emprendedores en etapa inicial. Va directo al corazón del empresariado que ya está en movimiento, pero necesita ordenar, delegar y tomar decisiones con mayor claridad.
De hacer todo… a dirigir de verdad
El diagnóstico es claro: muchas empresas crecen más rápido que su estructura. Y ahí aparece el cuello de botella. El Salto pone el foco justamente en ese punto crítico: ayudar a dueños, socios y directores a correrse de la operación diaria sin perder el control del negocio. En otras palabras, pasar de “hacer todo” a liderar con estrategia.
La iniciativa cuenta con referentes de peso como Paula Molinari, quien lidera el enfoque conceptual del programa, junto a un equipo de docentes con trayectoria en gestión, innovación, finanzas y transformación digital.
“No queremos más capacitación que quede en la teoría”
Desde la organización, el mensaje es claro: el problema no es la falta de formación, sino la falta de implementación. En palabras de Nicolás Villegas, gerente del Instituto Minka, el programa nace de una autocrítica y de años de experiencia trabajando con empresarios de la región:
“Nuestra esencia como institución es generar formación, acompañamiento y herramientas para mejorar la gestión. Pero veíamos algo que se repetía: muchos empresarios pasaban por capacitaciones, incorporaban ideas, pero quedaban en lo que llamamos la ‘incapacidad consciente’: sabían lo que tenían que hacer, pero no lograban llevarlo a la práctica”.
Esa brecha entre conocimiento y acción fue el punto de partida.
“El Salto busca justamente eso: no quedarse en lo teórico, sino avanzar hacia la transformación real. Que cada participante pueda trabajar sobre su empresa y salir con un plan de acción concreto, aplicable en el día a día”. Villegas también destaca el origen colaborativo del programa, que surge del cruce entre experiencia local y referentes nacionales:
“Esto nace de conversaciones que veníamos teniendo hace tiempo, y toma forma a partir del trabajo conjunto con el equipo de Paula y con Sofía Martorell. Ahí entendimos que había que dar un paso más y crear un programa que acompañe procesos reales de cambio”.
Un programa con lógica de empresa real
A diferencia de muchas propuestas académicas, El Salto combina contenido ejecutivo con aplicación directa. Cada participante trabaja sobre su propia empresa durante el cursado, desarrollando un plan de acción concreto.
La currícula no esquiva los temas incómodos —y necesarios—, Aborda la estrategia y modelo de negocio, la dirección comercial y marketing, finanzas para la toma de decisiones, inteligencia artificial aplicada, gobierno corporativo y gestión del talento
Todo bajo una metodología práctica, con análisis de casos, intercambio entre pares y acompañamiento cercano.
Networking regional: Salta + Jujuy
El programa será 100% presencial, con encuentros quincenales intensivos y sedes en Salta y San Salvador de Jujuy. Pero hay un diferencial clave: instancias interprovinciales que buscan generar algo más que formación.
“Queremos que los empresarios no solo aprendan, sino que también se encuentren. Que puedan compartir problemas reales, ver cómo se resuelven en otras empresas y construir una red más sólida en la región”, explica Villegas.
Tres meses para cambiar la forma de gestionar
Con una duración de tres meses (72 horas totales), El Salto propone una inmersión intensiva en la lógica de dirección empresarial. No se trata solo de incorporar herramientas, sino de redefinir el rol del dueño dentro de la organización.
El programa surge de la articulación entre el Instituto Minka, la consultora El Salto y Quanta Consultora, combinando mirada académica, experiencia empresaria y acompañamiento territorial.
El verdadero salto
En un contexto económico cada vez más exigente, donde la improvisación tiene fecha de vencimiento, profesionalizar la gestión deja de ser una opción para convertirse en una necesidad.
El Salto no promete fórmulas mágicas. Propone algo más desafiante: cambiar la manera en que se piensa y se conduce una empresa. Porque crecer ya no alcanza. Ahora, hay que saber sostener ese crecimiento. Y para eso, hace falta dar el salto.