De Salta a París sin escalas: un robot diseñado en Salta revoluciona el estacionamiento en Europa y conquistó a Renault

El talento salteño pisa fuerte en Europa. Un desarrollo tecnológico que optimiza el uso del espacio y reduce costos logísticos acaba de firmar con una automotriz global y se prepara para operar en Francia.

Lo que empezó como una idea para resolver un problema cotidiano —el caos del estacionamiento— hoy se transformó en una solución exportable al mundo. Y con sello salteño. La startup tecnológica Stradot, con parte de su equipo radicado entre Salta y Francia, acaba de cerrar un acuerdo con la automotriz Renault para implementar su robot autónomo de estacionamiento en una planta ubicada en las afueras de París. El dato no es menor: no se trata de una prueba piloto, sino de un contrato firme para operar dos robots durante un período prolongado.

“Ellos ya habían probado el robot en 2024 en su predio logístico, y ahora avanzaron con un alquiler a largo plazo”, contó Lucas Iriarte, uno de los referentes del proyecto, en diálogo con IN Salta.

El fin de las playas de estacionamiento como las conocemos

El corazón de esta innovación está en algo simple pero disruptivo: eliminar las calles de circulación dentro de los estacionamientos. El robot se desplaza lateralmente entre los vehículos, lo que permite estacionar autos sin necesidad de dejar espacios para maniobrar. ¿El resultado? Más autos en menos metros cuadrados.

“Apuntamos a densificar los estacionamientos. En el mismo espacio físico, se pueden guardar muchos más vehículos”, explica Lucas. Pero no es solo una cuestión de capacidad: el sistema también mejora los tiempos de entrega y recepción de autos, optimizando toda la logística.

Además, el robot tiene otra ventaja clave: puede retirar o guardar un vehículo sin necesidad de mover otros. En un “mar de autos”, entra, eleva y acomoda sin generar cuellos de botella.

Europa, el terreno fértil

El interés por esta tecnología crece fuerte en Europa. ¿El motivo? Falta de espacio, regulaciones estrictas y altos costos logísticos. Francia, Bélgica, Alemania y Holanda aparecen como mercados naturales para este tipo de soluciones. Estados Unidos también muestra interés, aunque más enfocado en reducción de costos y digitalización que en limitaciones de terreno.

¿Y Argentina? Por ahora, lejos del radar principal. “Tenemos contactos con empresas, pero el interés no es tan fuerte como en Europa. Brasil, incluso, muestra más movimiento que Argentina en este sentido”, reconoce.

Detrás del desarrollo hay un equipo de 20 personas, de las cuales cinco son salteñas. La dinámica es híbrida: algunos trabajan desde Francia, otros desde Salta, en un ida y vuelta constante.

El robot no es un desarrollo aislado. Stradot lleva seis años perfeccionando este sistema y ya cuenta con varias patentes aprobadas y otras en proceso.

En paralelo, también avanzan en otras soluciones tecnológicas vinculadas a la logística. Un ejemplo: un detector de colisiones para camiones que evita choques contra puentes, un problema más común de lo que parece en Europa.

Innovación con tonada salteña

En un contexto donde la tecnología suele asociarse a grandes hubs globales, este caso vuelve a poner a Salta en el mapa de la innovación. No es solo un robot. Es una señal.

De que el talento local puede escalar, competir y cerrar negocios con gigantes globales. De que las soluciones pueden nacer en el norte argentino y terminar operando en el corazón industrial de Europa.

Y, sobre todo, de que a veces, resolver un problema cotidiano —como estacionar— puede abrir la puerta a algo mucho más grande.

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