Salta volverá a tener un lugar destacado en una de las grandes celebraciones del vino argentino. La provincia logró meterse en varias categorías de los Premios Winexplorers al Vino Argentino 2026, una distinción que reúne a bodegas, etiquetas, personalidades y regiones de todo el país, y que este año volverá a poner a los vinos de altura y al enoturismo salteño en una vidriera nacional de peso.
La ceremonia de premiación se realizará el próximo 29 de abril en el Alvear Icon Hotel de la Ciudad de Buenos Aires, donde se conocerán los ganadores de las 38 categorías del certamen, creado por Ignacio Gauna y Fabricio Portelli. Pero aun antes de esa definición, la presencia salteña en varias ternas ya funciona como una señal fuerte del lugar que la provincia viene ocupando dentro del mapa vitivinícola argentino.
Entre las nominaciones aparece una categoría especialmente sensible para el orgullo local: Mejor Vino del NOA. Allí competirán dos etiquetas salteñas, La Linterna Cabernet Sauvignon 2021, de Bemberg Estate Wines, y Altiplano 2022, de Paco Puga y Familia. No es un dato menor: en una región donde la identidad vitivinícola tiene sello propio, que Salta tenga doble presencia en esa terna vuelve a mostrar el peso específico que ganaron sus vinos.
La provincia también dirá presente en otra categoría relevante, la de Bodega Sustentable del Año, donde fue nominada Colomé. La histórica casa de los Valles Calchaquíes suma además otra candidatura con Christoph Ehrbar, que competirá en la terna de Bodeguero del Año.
A eso se suma Cafayate, que fue seleccionada como candidata a Mejor Ruta del Vino, una nominación que trasciende a una bodega o a una etiqueta puntual y pone en valor a todo un destino. En esa categoría, el reconocimiento alcanza no solo a la calidad del vino, sino también a la experiencia turística, al paisaje, a la gastronomía y a la identidad que hicieron de Cafayate uno de los grandes íconos del vino argentino.
Los Premios Winexplorers reúnen este año a más de 250 candidatos de distintas provincias y cuentan con un jurado integrado por más de 30 especialistas. Además, los galardones fueron distinguidos con el sello Marca País, en una muestra del valor que se les asigna como plataforma para visibilizar el aporte del vino argentino a la cultura, el turismo y las exportaciones.
Para Salta, estas nominaciones tienen un valor que va más allá del resultado final. Son, también, una confirmación de un proceso. El de una provincia que logró convertir su vitivinicultura en mucho más que una producción regional: en una marca de identidad, en una carta de presentación ante el país y el mundo, y en un motor económico con impacto sobre el turismo, la gastronomía y el desarrollo de los Valles Calchaquíes.
A la espera de la gala del 29 de abril, la provincia ya puede mostrar algo importante: que cuando se habla de excelencia, sustentabilidad, vino y experiencias enoturísticas en la Argentina, Salta vuelve a estar sentada en la mesa grande.