La posibilidad de que Cafayate cuente con un aeropuerto internacional dejó de ser una idea lejana y empezó a entrar en una etapa de gestiones concretas. El gobernador Gustavo Sáenz se reunió este viernes con el secretario de Turismo y Ambiente de la Nación, Daniel Scioli, para avanzar en un proyecto que podría cambiar la escala del turismo en los Valles Calchaquíes y abrir una nueva etapa para uno de los destinos más sofisticados de la provincia de Salta.
La iniciativa apunta a crear una terminal aérea internacional en Cafayate, con el objetivo de mejorar la conectividad de la zona, reducir los tiempos de traslado y facilitar el arribo de visitantes del exterior. Detrás de esa idea hay una apuesta clara: darle a los Valles Calchaquíes una infraestructura acorde al perfil turístico que vienen construyendo desde hace años, muy vinculado al vino, la gastronomía, el paisaje y una experiencia orientada a un público que busca exclusividad, confort y servicios de alto nivel.
No se trata sólo de sumar una obra. En términos económicos, el proyecto aparece como una pieza estratégica para ampliar la capacidad de atracción de Cafayate y transformar esa ventaja en más inversión, más movimiento turístico y más empleo para la región. En especial, porque uno de los segmentos con mayor potencial es el turismo internacional de alta gama, que valora mucho la conectividad y los accesos directos a destinos con identidad propia.
Hoy Cafayate ya ocupa un lugar fuerte en la promoción turística de la provincia de Salta, sobre todo por su posicionamiento en torno a los vinos de altura. Pero el traslado terrestre sigue siendo una variable importante para quienes llegan desde otros países o incluso desde grandes centros emisores del país. Por eso, la posibilidad de contar con un aeropuerto internacional aparece como una herramienta concreta para elevar la competitividad del destino.
El proyecto también contempla la apertura de nuevas rutas aéreas, con mercados estratégicos como Brasil entre los principales objetivos. Esa conexión podría ser especialmente relevante para una plaza que combina bodegas, hotelería premium, experiencias gastronómicas y paisajes que vienen captando cada vez más interés fuera de la Argentina.
La propuesta, además, encaja con una línea de trabajo que la Provincia viene sosteniendo desde hace tiempo: fortalecer la conectividad aérea como motor del crecimiento turístico y económico. En ese esquema, Salta ya logró posicionarse como uno de los principales nodos del norte argentino por la cantidad de vuelos que recibe, y ahora busca extender esa lógica hacia destinos del interior provincial con fuerte potencial internacional.
Durante el encuentro con Scioli, Sáenz remarcó la importancia de sostener el trabajo articulado con Nación para avanzar en obras estratégicas que mejoren la competitividad de la provincia y generen nuevas oportunidades. En ese marco, las gestiones realizadas ante el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos y el trabajo conjunto con el Gobierno nacional permitieron empezar a darle forma a una alternativa concreta.
Si la idea avanza, no sólo podría cambiar la forma en que llegan los turistas: también podría redefinir el lugar de Cafayate en el mapa turístico internacional.