El proyecto Diablillos dio un paso importante en su recorrido hacia la construcción y futura operación. El Gobierno nacional aprobó su ingreso al RIGI, el régimen creado para atraer grandes inversiones, y oficializó así una primera etapa de desembolsos por US$ 481,7 millones para el desarrollo de la mina de oro y plata que AbraSilver impulsa en la Puna, sobre el límite entre Salta y Catamarca.
La novedad no es menor. Diablillos viene siendo observado desde hace tiempo como uno de los proyectos metalíferos más prometedores del norte argentino, y su incorporación al régimen le da ahora un marco de incentivos que puede acelerar decisiones de inversión y consolidar su hoja de ruta.
Aunque el monto total estimado a largo plazo asciende a US$ 764 millones, la aprobación oficial dentro del RIGI quedó fijada en US$ 481,7 millones para la etapa inicial. Según la presentación formal, el proyecto prevé iniciar su construcción este año y comenzar operaciones en 2029.
Diablillos está ubicado en la región de la Puna, entre el departamento Los Andes, en Salta, y Antofagasta de la Sierra, en Catamarca. La propiedad comprende 15 concesiones mineras que AbraSilver tomó en 2016 y que desde entonces vienen mostrando un potencial creciente, tanto por sus reservas como por sus perspectivas de expansión.
De acuerdo con los datos difundidos, el yacimiento cuenta con reservas de 199 millones de onzas de plata y 1,7 millones de onzas de oro, sobre una base de recursos medidos e indicados de 103,9 millones de toneladas. Ese volumen lo ubica entre los desarrollos más relevantes del país dentro del segmento de metales preciosos.
El ingreso al RIGI también vuelve a poner el foco sobre el impacto económico que podría tener el proyecto. Las estimaciones hablan de 2.013 empleos directos e indirectos y de un potencial exportador de USD 417 millones, dos cifras que explican por qué Diablillos aparece como una apuesta fuerte para el norte minero argentino.
Otro dato que resalta dentro del esquema aprobado es la exigencia de una participación mínima del 55% de proveedores locales. Ese punto puede resultar especialmente significativo para Salta, donde la discusión sobre minería ya no pasa solo por la llegada de inversiones, sino también por cuánto derrame generan sobre empresas, empleo y cadena de valor en la provincia. De hecho la ley local establece un mínimo de participación local del 70%.
El beneficiario formal de los incentivos será Pacific Rim Mining Corporation Argentina S.A., la firma que actúa como vehículo del proyecto único, aunque el desarrollo y la operación están bajo la órbita de AbraSilver Resource Corp., la compañía canadiense que lidera la iniciativa.
En términos de cronograma, la empresa prevé invertir US$ 98,5 millones durante el primer año y US$ 253,9 millones en el segundo, superando así el umbral exigido por la normativa para habilitar los beneficios del régimen. La fecha máxima para ejecutar la totalidad de la inversión inicial quedó fijada para noviembre de 2027.
Con este aval, Diablillos dejó de ser solamente un proyecto prometedor en los papeles y empezó a meterse en una etapa más concreta. Para Salta, la noticia suma otro elemento a una agenda minera que viene ganando densidad y que cada vez muestra más proyectos en movimiento, ya no solo en litio, sino también en oro, plata y cobre.
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