Proyecto Norte volvió a activar una de sus iniciativas más interesantes por fuera del negocio inmobiliario. Hace unas semanas realizó el Encuentro Anual de Egresados de Emprendo Norte, un espacio pensado para reunir a quienes pasaron por el programa, compartir experiencias, poner sobre la mesa los desafíos actuales del sector y fortalecer una red que ya empieza a mostrar volumen propio.
Emprendo Norte nació hace cuatro años a partir de un relevamiento que la propia empresa hizo sobre su cadena de valor, con una conclusión bastante clara: hacía falta profesionalizar a muchos trabajadores independientes de la construcción para que pudieran competir mejor en una industria cada vez más exigente en Salta.
Desde entonces, más de 70 proveedores pasaron por este proceso de formación, que busca darles herramientas concretas para mejorar su desempeño, ordenar sus servicios y ganar competitividad. El resultado: sus egresados se han convertido en una “Comunidad en Movimiento”, con un recorrido que aún se sigue construyendo.
En esta edición del encuentro hubo además un ingrediente nuevo, bien alineado con el clima de época: una capacitación en Inteligencia Artificial para hacer presupuestos. La idea fue acercar esta tecnología a emprendedores y proveedores del sector, de modo que puedan optimizar tiempos, cotizar con mayor precisión y presentar sus servicios de una manera más profesional frente a sus clientes.
En un mercado donde muchas veces el presupuesto sigue armándose de forma artesanal, con demoras, errores o poca prolijidad, incorporar IA puede representar una diferencia concreta no solo por velocidad, sino también por orden, imagen profesional y capacidad de respuesta.
Ese es, justamente, uno de los rasgos más interesantes del programa: no se queda en grandes conceptos sobre emprendedurismo, sino que baja a herramientas útiles y muy vinculadas con la realidad cotidiana de quienes trabajan en el rubro.
Emprendo Norte también arrastra un componente social fuerte. Aunque la participación de los proveedores es gratuita, cada emprendedor que pasa por el programa asume el compromiso de brindar una oportunidad laboral a jóvenes de zonas vulnerables durante al menos dos meses. De esa manera, la iniciativa no solo apunta a mejorar la cadena de valor de Proyecto Norte, sino también a sostener un círculo virtuoso de formación, trabajo e inclusión.
Con este nuevo encuentro, la desarrolladora volvió a mostrar que su apuesta no pasa solo por construir metros cuadrados, sino también por fortalecer a las personas que hacen posible buena parte de la actividad. Y esta vez lo hizo demostrando que en la construcción también hay lugar para innovar, y hasta un presupuesto puede convertirse en una herramienta de crecimiento cuando se lo piensa con inteligencia artificial.