De vender en la vereda a alcanzar el sueño de la marca propia: llega Lowe, remeras urbanas con sello salteño

¿Recuerdan a Rodrigo Villalobos? Es el docente salteño que se la jugó y en 2023 apostó a la venta de remeras desde la vereda de su casa. Ahora tiene su propia marca. Es Lowe, y es un hito de la industria textil salteña.

Después de dos años de aprendizaje, errores y crecimiento, un emprendedor local da el salto: este sábado presenta “Lowe”, su propia línea de indumentaria streetwear con diseño exclusivo y producción cuidada al detalle.

No fue de un día para el otro. Tampoco una corazonada pasajera. Detrás de “Lowe” hay dos años de trabajo constante, de vender remeras desde su casa, de apostar por un local propio y de atravesar momentos difíciles que, lejos de frenarlo, lo empujaron a profesionalizarse.

Rodrigo Villalobos está a horas de cumplir uno de sus grandes objetivos: lanzar oficialmente su marca de indumentaria urbana. La cita es este sábado 11 a las 18, en su local de Galería Buenos Aires (Buenos Aires 68, local 10), a metros de la Plaza 9 de Julio.

“Siempre soñé con esto desde el primer día que empecé a vender remeras”, cuenta. Pero entre ese deseo inicial y el lanzamiento hubo un proceso largo: aprender sobre telas, cortes, tendencias, proveedores y, sobre todo, tomar decisiones.

Ropa urbana, con identidad propia

La propuesta de Lowe se inscribe en el universo del streetwear, pero con una premisa clara: calidad y diseño pensado.

Las prendas están confeccionadas en algodón 100%, con un jersey peinado 16.1 —una tela más pesada de lo habitual— que busca una mejor caída y durabilidad. El fit se ubica entre el oversize y el boxy, con cuellos más cerrados y gruesos, y una textura suave al tacto.

Nada quedó librado al azar. Desde la moldería —desarrollada especialmente para la marca— hasta los colores y terminaciones fueron testeados en múltiples muestras antes de llegar al producto final. “Todo está pensado. No hay nada improvisado”, resume.

De vender marcas a crear la propia

El salto también implicó una decisión estratégica: dejar de depender exclusivamente de marcas externas. Rodrigo había adquirido el fondo de comercio de “Hijo del Rey”, que tras la pandemia dejó de producir y quedó como multimarca. Ahí apareció la oportunidad.

Después de investigar por su cuenta —incluso aprendiendo a registrar una marca a través de tutoriales— logró formalizar “Lowe” a fines de diciembre. El nombre, inspirado en el alemán, remite a “león”: fuerza, identidad y carácter. “Quería crear algo desde cero. No continuar algo que ya estaba hecho, sino construir lo mío”, explica.

Para el desarrollo de la marca, Rodrigo sumó a un diseñador gráfico con experiencia en marcas reconocidas del país. El encuentro fue casual, pero clave: el profesional se interesó en el proyecto y hoy forma parte del equipo creativo. El resultado: diseños exclusivos que acompañan una base sólida de producto.

Preventa limitada y lanzamiento

El debut de Lowe llega con una estrategia clara: stock limitado y preventa exclusiva. Solo 60 personas accederán primero a las prendas a través de un grupo privado. El resto del público podrá acercarse al local el sábado, donde se pondrán a la venta las unidades disponibles.

En paralelo, la marca ya tiene presencia en redes sociales (Instagram, TikTok y Facebook como lowe.ind) y proyecta lanzar su tienda online si la demanda acompaña. “Trabajo todos los días para cumplir mis objetivos. Esto es un sueño cumplido”, dice.

Y en esa frase se resume todo: Lowe no es solo una marca de remeras. Es la historia de alguien que empezó en la vereda de su casa y hoy se anima a jugar en otra liga.