La temporada de verano dejó un contraste incómodo en el Norte argentino. Mientras Salta atraviesa un escenario de menor dinamismo en la actividad turística, Jujuy cerró el Carnaval con un 95% de ocupación promedio y terminó la temporada tres puntos por encima del año anterior, en un contexto nacional adverso.
El ministro de Turismo de Jujuy, Federico Posadas, en diálogo con IN Salta, fue claro: “en un país con recesión y con un tipo de cambio poco competitivo, crecer es un logro”. Pero más allá de la coyuntura, el fenómeno parece estructural. Jujuy no sólo aumentó la cantidad de turistas, sino que en las últimas temporadas duplicó el tiempo de estadía promedio.
El cambio en el circuito del Norte es evidente: cada vez más visitantes entran y salen por Jujuy, permaneciendo más días allí. Para Posadas, una de las claves son las cinco frecuencias diarias con Buenos Aires, nuevas conexiones con Córdoba, vuelos internacionales con Paraguay y la llegada de otra aerolínea en abril que va a reforzar el posicionamiento jujeño.
El funcionario destacó además que la capital, San Salvador de Jujuy, dejó de ser una ciudad de paso y se transformó en una especie de pivote regional, con más hotelería, más gastronomía y más vida cultural.
El salto que puede cambiar el tablero
Pero la cosa no se queda ahí. Posada contó que en los próximos años Jujuy va a contar con tres hoteles cinco estrellas. El primero, de la cadena Amerian, será inaugurado en aproximadamente tres meses. Pero además un grupo empresario salteño se comprometió a iniciar próximamente un segundo hotel cinco estrellas que sería de la cadena Meliá; y otros inversores anticiparon que desembarcarán con un Hilton cuya construcción comenzará el próximo año.
A eso se suma la decisión del Gobierno provincial de lanzar próximamente la licitación de un Centro de Convenciones que espera inaugurar a fines de 2027, lo que marca una diferencia clara en la estrategia de desarrollo.
A esto se suman inversiones en infraestructura turística que, según el propio ministro, concentraron el 80% de la obra pública provincial; y por el lado de los privados la creación de la Ruta del Vino, que pasó de 3 a 20 bodegas, y cuyo avance viene acompañado de un fuerte crecimiento de la gastronomía gourmet.
El “modelo Jujuy”
¿Cuál es el secreto de su éxito? Consultó INSalta al ministro Posadas: “Promoción digital constante, fuerte inversión pública, acompañamiento privado, conectividad aérea y generación de eventos durante todo el año para romper la estacionalidad”, fue su respuesta.
Desde la provincia vecina insisten en que no se trata de competir con Salta, sino de hacer crecer la región. Sin embargo, el mensaje implícito es claro: los destinos que no innovan permanentemente corren el riesgo de dormirse en los laureles.
Para una provincia que durante años lideró el turismo del Norte, el avance jujeño abre una discusión inevitable: ¿es momento de revisar la estrategia salteña? El liderazgo regional ya no parece inamovible.