Las Pascuas vienen con descuentos récord y una tendencia en alza: volver a lo simple, lo casero y lo artesanal

Las grandes marcas jugaron fuerte en estas Pascuas: promociones agresivas, dos por uno y precios de locura. Pero en las tiendas chicas y en las casas está cada vez más presente la idea de volver a regalar con alma.

Con precios en tensión, el mercado de Pascua se reinventa: conviven ofertas agresivas, opciones caseras y propuestas boutique que apelan al valor emocional del regalo.

A días de la Semana Santa, el consumo de huevos de chocolate entra en su momento clave, pero con un cambio evidente: ya no se trata solo de comprar, sino de elegir cómo celebrar. En góndolas, cocinas y emprendimientos locales se juega una nueva ecuación donde el precio, la presentación y la experiencia pesan tanto como el chocolate.

 El retail empuja con descuentos, pero no alcanza

Las grandes cadenas como DIA salieron fuerte con promociones de 2x1 en primeras marcas y combos por volumen. La estrategia es clara: sostener el consumo en un contexto donde el chocolate se encareció fuerte en el último año.

Hay opciones desde menos de $1.000 en productos chicos hasta cifras que superan los $15.000 en huevos de marcas como Kinder o Milka. Sin embargo, incluso con descuentos, el ticket final sigue siendo alto para muchas familias. Resultado: el consumidor empieza a mirar alternativas.

En otras locales especializados como El Palacio de las Golosinas y Angelita Golosinas, la propuesta es similar: en cuanto a costos no hay mucha diferencia entre una marca reconocida o una alternativa. La gente lleva un poco menos, pero elige marcas. 

Hacer huevos en casa: ¿más barato o una ilusión?

Como se puede observar en las calles del centro de Salta, la opción casera volvió con fuerza, pero no siempre es tan económica como parece.

Con precios reales relevados, un kilo de chocolate cuesta $12.000, los moldes $2.000, y los rellenos para bombones no menos de $6.000. O sea que el el costo base de la versión casera es de $20.000. Con esos insumos, dependiendo del tamaño, se pueden hacer entre 6 y 10 huevos medianos. Esto deja un costo aproximado de entre $2.000 y $3.300 por unidad, sin contar tiempo de producción, packaging y energía.

Conclusión: Hacerlos en casa puede ser competitivo en precio, pero sobre todo gana en lo emocional y personalizado. No es solo ahorro: es experiencia.

El fenómeno artesanal: precio accesible + valor agregado

Mientras el retail pelea por volumen, los emprendimientos locales ganan terreno con una propuesta distinta: detalle, estética y cercanía. Es el caso de la bombonería Paulé, ubicada en O´Higgins 1226, que apuesta a un segmento medio accesible, pero con fuerte diferencial en presentación.

“Tenemos huevos desde $3.500, con packaging muy delicado, con conejitos, cintas y tarjetas. Son pequeños, pero muy elegidos porque quedan bien para regalar”, cuenta Cecilia García.

La lógica es clara: los huevos chicos (8 cm) cuestan entre $3.500 y $4.000; los huevos medianos (10 cm) valen $7.000; y los huevos grandes (15 cm) con rellenos innovadores llegan a $13.000.

Pero el diferencial no está solo en el precio. Packaging vintage, estética romántica y combinaciones de sabores (como chocolate con gomitas ácidas) construyen una experiencia que el producto industrial no ofrece.

Un consumidor que redefine la Pascua

El mercado muestra tres comportamientos claros: Los cazadores de ofertas que buscan promociones agresivas en supermercados; los hacedores que optan por lo casero, priorizando ahorro o experiencia familiar; y los buscadores de valor con practicidad que eligen productos artesanales, donde el regalo tiene identidad. La nueva ecuación es menos cantidad, más sentido.

Lejos de los años de consumo masivo sin filtro, esta Pascua marca una tendencia: se compra menos, pero se elige mejor. Entre promociones, producción propia y propuestas artesanales, el mercado se fragmenta y se vuelve más interesante. Porque, en definitiva, el huevo de Pascua dejó de ser solo un producto: es una decisión económica… y también emocional.