San Lorenzo Chico suma una nueva parada obligada para los amantes del buen café. Hoy abrió sus puertas VIGGO, un proyecto familiar que combina café de especialidad, cocina artesanal y una arquitectura pensada para quedarse.
En diálogo con una de sus fundadoras, Micaela Tejerina, la historia detrás es tan simple como potente: tres primos que transformaron charlas de sobremesa en un proyecto real. "Siempre hablamos de tener un lugar nuestro. Un día nos animamos y lo hicimos con todo el amor del mundo", cuenta.
De esa unión nace cada decisión. Un nombre corto y con carácter, con la doble G como rasgo distintivo. Una carta que pone al café en el centro —con granos seleccionados de orígenes como Brasil y Perú— y que se completa con desayunos, brunch, almuerzos y meriendas de pastelería artesanal y opciones saladas con materia prima fresca.
Y un espacio que refleja esa intención: cálido, minimalista, con madera y tonos tierra. "Queríamos que se sienta como nuestra casa, pero que a la vez sea la casa de todos. Un lugar para bajar un cambio de verdad", explica Micaela.
VIGGO ya recibe a sus primeros clientes en Manzana 12B, Ciudad Oeste, San Lorenzo Chico, de lunes a viernes, de 7.30 a 21, sábados, de 8 a 13 y de 16 a 21, y domingos, de 16 a 21.
"Estamos muy felices y emocionados. Fueron meses de ponerle corazón a cada rincón y hoy finalmente podemos abrir y compartirlo", cierra. Todas las novedades en @viggo.salta.