El mercado laboral formal de Salta siguió achicándose y los números ya muestran una tendencia difícil de disimular. Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, la provincia perdió 8.869 puestos de trabajo registrados y 364 empleadores, según un informe que analiza la evolución del empleo formal a partir de datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.
La foto general deja una doble señal de alarma. Por un lado, se redujo la cantidad de empresas y empleadores con personal registrado, que pasaron de 9.041 a 8.677, lo que equivale a una caída del 4%. Por otro, también cayó el número de trabajadores registrados, que bajó de 255.905 a 247.036, una retracción del 3,5%.
Detrás de ese retroceso aparecen varios sectores particularmente golpeados. En cantidad de empleadores perdidos, el mayor impacto se dio en comercio mayorista y minorista, junto con reparación de vehículos, con 267 casos menos. Más atrás quedaron servicios de alojamiento y gastronomía, con 65 empleadores menos, y transporte y almacenamiento, con una caída de 47.
Cuando se mira la pérdida de puestos de trabajo, la construcción aparece como el sector más afectado por amplio margen. En el período analizado perdió 4.949 empleos registrados, una baja del 29,1%, lo que la convierte en la actividad más castigada tanto en volumen como en intensidad relativa. También retrocedieron con fuerza transporte y almacenamiento, con 1.405 empleos menos; comercio, con 1.061; y servicios de alojamiento y comida, con una caída de 848 puestos.
El informe también muestra que algunos sectores padecieron caídas especialmente fuertes en términos porcentuales, aunque no siempre lideren en valores absolutos. Servicios artísticos, culturales, deportivos y de esparcimiento perdió el 23,8% de sus empleadores y el 23,1% de sus trabajadores registrados. También tuvieron retrocesos importantes servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales, e intermediación financiera y seguros.
Otro dato interesante del relevamiento es cómo se distribuye el deterioro según el tamaño del empleador. Casi toda la caída en cantidad de empleadores se concentró en firmas de hasta 500 trabajadores, que explican el 98,9% de los casos perdidos. Sin embargo, cuando se analiza la pérdida de empleo registrado, las empresas de mayor tamaño pasaron a tener un peso más fuerte: las de más de 500 trabajadores concentraron el 61,1% de los puestos destruidos en el período.
En números concretos, las empresas de hasta 500 trabajadores perdieron 3.447 empleos, mientras que las de más de 500 redujeron 5.422 puestos. Eso muestra que el deterioro no fue exclusivo de pequeñas unidades productivas: también alcanzó a grandes estructuras de empleo formal.
La conclusión general del informe es que en los primeros 28 meses del actual ciclo político-económico, el mercado laboral formal salteño mostró una contracción sostenida. Menos empleadores, menos puestos registrados y un golpe especialmente fuerte en sectores sensibles para la economía local, como la construcción, el comercio, la gastronomía y el transporte.