Desde el inicio de la gestión nacional encabezada por Javier Milei, el mercado laboral formal en Salta atravesó un proceso sostenido de deterioro. Así lo indica un reciente informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado en base a datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), que analiza la evolución del empleo y de los empleadores registrados en la provincia entre noviembre de 2023 y octubre de 2025.
Según el relevamiento, en ese período Salta perdió 8.682 puestos de trabajo registrados, lo que representa una caída del 3,4% del empleo formal. En números concretos, la cantidad de trabajadores registrados pasó de 255.905 en noviembre de 2023 a 247.223 en octubre de 2025, marcando uno de los retrocesos más significativos de los últimos años en el mercado laboral provincial.
La contracción no se limitó al empleo, sino que también alcanzó al entramado empresarial. De acuerdo al informe, el número de empleadores con personal registrado se redujo en 386 casos, lo que equivale a una baja del 4,3%. En el inicio del período analizado había 9.041 empleadores registrados, mientras que en octubre de 2025 el número descendió a 8.655.
El impacto no fue homogéneo entre los distintos sectores de la economía. En términos de puestos de trabajo, la construcción encabezó la lista de los más afectados, con una pérdida de 4.488 empleos registrados. Le siguieron la agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca, que perdió 2.160 puestos, y el transporte y almacenamiento, con una reducción de 1.197 trabajadores. También se registraron caídas relevantes en actividades administrativas, comercio y servicios vinculados al turismo.
En cuanto a los empleadores, el comercio fue el sector que más empresas perdió, con 190 menos en el período analizado. Detrás se ubicaron el sector agropecuario, con 124 empleadores menos, los servicios de alojamiento y gastronomía, con una caída de 49, y los servicios profesionales, científicos y técnicos, que perdieron 32 empleadores.
El informe también advierte que la mayor parte del ajuste recayó sobre las pequeñas y medianas empresas. Los empleadores con hasta 500 trabajadores concentraron casi la totalidad de la caída, tanto en cantidad de firmas como en puestos de trabajo. En este segmento se explicó el 67,2% de los empleos perdidos en la provincia, lo que da cuenta de la fragilidad del entramado productivo local frente al actual contexto económico.
Si bien algunos sectores mostraron leves mejoras —como la industria manufacturera, la enseñanza o la minería—, el balance general sigue siendo negativo. El informe de CEPA concluye que, a casi dos años del cambio de rumbo económico a nivel nacional, Salta exhibe un retroceso marcado en sus principales indicadores de empleo formal, con consecuencias directas sobre la actividad económica y el ingreso de los hogares.