Recorrer la geografía salteña en bicicleta es una de las formas más atrapantes de conectar con sus paisajes. A sólo 15 minutos del centro urbano, Villa San Lorenzo, Vaqueros y La Caldera ofrecen un marco de vegetación y ríos cristalinos, ideal para la recreación ecológica y el disfrute familiar. La propuesta se completa con travesías por quebradas y valles que se adaptan a la preparación de cada visitante, respaldadas por la asistencia técnica de talleres, comercios del sector y guías capacitados.
Para las salidas de una jornada, el punto neurálgico es la Cuesta del Obispo. El trayecto comienza en vehículo hasta la Piedra del Molino, a 3348 metros sobre el nivel del mar, donde inicia un marcado descenso de 22 kilómetros rodeado de un imponente entorno de altura.
Quienes buscan travesías más extensas pueden optar por la vuelta a los Valles Calchaquíes, un itinerario de varios días que une Cachi, Molinos y Cafayate mediante la mítica Ruta 40 y el paso por la Quebrada de las Flechas, o bien adentrarse en la Quebrada del Toro para avanzar a la par de los rieles del Tren a las Nubes.
El desarrollo de esta disciplina invita además a practicar un viaje responsable con el medio ambiente y comprometido con la conservación de los espacios naturales. Toda la oferta de circuitos, opciones y prestadores habilitados está disponible en el portal oficial experiencias.turismosalta.gov.ar.