Fundación Salta, en el marco de la actividad debut de la Escuela de Negocios, realizó el conversatorio “Salta ante la Reforma Laboral: análisis y perspectivas”, un encuentro que reunió miradas jurídicas, económicas y empresariales sobre el impacto de la nueva normativa en la provincia. La jornada cerró con una degustación de vinos Atupalka.
El panel estuvo integrado por los abogados Walter N. Bühler, Armando Caro Figueroa y el vicepresidente de la UIS, Julio Fazio, quienes coincidieron en que el debate laboral no puede analizarse sin contemplar las particularidades productivas del interior.
El presidente de la Fundación Salta y experto previsional, Guillermo Segón, planteó que la reforma intenta atacar un problema estructural del país: la baja proporción de trabajadores registrados. “Tenemos pocos trabajadores en el sistema formal y muchos en la informalidad. Por eso creemos que el diálogo entre empresarios, sector público, político y trabajadores es clave para encontrar soluciones”, sostuvo. Segón advirtió que el sistema previsional atraviesa una situación delicada. “Hoy en Argentina hay un trabajador y medio por cada jubilado. Es insostenible. El Estado está cubriendo el déficit con impuestos”, explicó.
En ese marco, descartó cambios inmediatos en el régimen jubilatorio: “La reforma previsional quedará para más adelante. Primero hay que ordenar el sistema laboral”. También subrayó que sin competitividad y financiamiento para las pymes será difícil que se genere empleo genuino.
Caro Figueroa: “La reforma laboral queda chica para los problemas de Salta”
El ex ministro de Trabajo de la Nación, Armando Caro Figueroa, llamó a ampliar el enfoque del debate y advirtió que una reforma diseñada desde Buenos Aires podría no responder a la realidad del norte.
“Como salteños debemos advertir que se está abriendo un debate muy grande. No podemos resignarnos a que se aplique automáticamente una reforma pensada en Buenos Aires”, afirmó.El laboralista enumeró los problemas estructurales de la provincia: alto nivel de trabajo no registrado, salarios bajos, baja productividad, fuerte presión impositiva local. “Aunque se apruebe la reforma, no se resolverán los problemas salteños”, remarcó.
Para el ex funcionario, la discusión debe ser más amplia e incluir cambios tributarios, mejoras en salud pública y una transformación educativa orientada al mundo productivo.
El análisis más crítico llegó de parte del reconocido abogado laboralista Walter Neil Bühler, quien cuestionó el alcance real de la norma. “Una reforma laboral siempre es necesaria porque el mundo del trabajo cambia. El problema es que esta no aborda los desafíos reales: no habla de inteligencia artificial, robotización ni nuevas modalidades laborales”, señaló.
Consultado sobre la promesa oficial de que la reforma generará empleo, fue tajante: “No hay evidencia de que las reformas laborales por sí solas creen trabajo. El empleo depende del crecimiento económico”.
Un debate que recién empieza
El conversatorio dejó una conclusión compartida: la reforma laboral abrió un debate profundo que excede lo estrictamente normativo y obliga a repensar competitividad, sistema impositivo, productividad y empleo en el NOA.
Desde la Fundación Salta anticiparon que las conclusiones de estos encuentros serán elevadas a autoridades nacionales con el objetivo de que la mirada regional sea tenida en cuenta.
Mientras tanto, en el sector productivo local crece la certeza de que, con o sin reforma, los desafíos del empleo en Salta requerirán algo más que cambios legales.