Autos clásicos, seis piscinas y un vagón de tren: el particular mundo de Cabañas San Lorenzo

Su dueño, Daniel Chiliberto, contó a IN Salta cómo nació la idea de crear un complejo donde el visitante pueda encontrar alojamiento, piscinas, gastronomía, historia y experiencias sin necesidad de salir del lugar.

¿Qué pasaría si un turista pudiera llegar a San Lorenzo y tener prácticamente todo dentro del mismo complejo?

Esa fue, en buena medida, la idea que Daniel Chiliberto tuvo cuando comenzó a gestar Cabañas San Lorenzo, un emprendimiento que hoy reúne alojamiento, piscinas, espacios recreativos y algunas propuestas que lo convierten en un lugar diferente dentro de la oferta turística de la localidad.

“En algún momento eso se lo pensó como un crucero. Decía: bueno, yo vengo acá y tengo todo”, cuenta Chiliberto.

Y la comparación tiene sentido.

El complejo cuenta con 25 cabañas y seis piscinas, además de dos jacuzzis climatizados, un quincho con capacidad para unas 40 personas, cinco parrillas y cocheras para las unidades.

La propuesta también contempla diferentes categorías de alojamiento. Tres de las unidades tienen un perfil premium y cuentan con pileta y parque de uso exclusivo, una alternativa pensada para quienes buscan mayor privacidad.

“Tenemos piletas para niños chiquitos, tenemos ahí un jacuzzi climatizado para los papás para que se disfruten. Tenemos piletas más grandes, piletas más profundas, tobogán de agua”, explica el propietario.

La idea, dice, fue pensar el lugar desde las necesidades de distintos integrantes de una familia.

Mientras los más chicos tienen espacios recreativos, los adultos pueden disfrutar de sectores de descanso y relax. Todo dentro del mismo predio.

Pero hay algo más: los autos

El elemento que probablemente más sorprende a quienes llegan por primera vez es el Museo del Automóvil.

La colección está vinculada directamente con una de las grandes pasiones de Chiliberto y se convirtió en uno de los sellos distintivos del complejo.

“Un plus, es una cosa extra que nos entrega el museo, que tiene que ver también con mi pasión y mi preferencia por los autos y esas cosas”, explica.

La colección permite acercarse a diferentes vehículos y objetos relacionados con la historia del automóvil, en una experiencia que suma un componente cultural a una propuesta originalmente pensada para el descanso.

Y allí aparece una característica que atraviesa todo el emprendimiento: la intención de que cada espacio tenga algo para descubrir.

Del museo a un almacén de otros tiempos

El recorrido también incluye un almacén de ramos generales, ambientado para recuperar parte de la estética y los objetos de los antiguos comercios de pueblo.

La propuesta funciona como otro viaje en el tiempo y complementa al museo de automóviles.

Pero todavía queda una última sorpresa.

Dormir en un vagón de tren

Dentro del complejo existe además una cabaña temática ferroviaria, ambientada en el interior como un antiguo vagón de ferrocarril.

La experiencia convierte al propio alojamiento en parte del atractivo turístico.

No se trata solamente de elegir dónde dormir: también existe la posibilidad de que la estadía tenga una historia propia.

Autos antiguos, un almacén de época y un vagón de tren forman así parte de una misma propuesta.

La idea de quedarse

Para Chiliberto, el concepto siempre estuvo ligado a ofrecer una experiencia integral.

La pregunta no era solamente qué tipo de cabañas construir, sino qué podía necesitar una persona que llegara a San Lorenzo para pasar unos días.

De allí surgió la combinación de piscinas, espacios recreativos, gastronomía, descanso y propuestas diferentes.

“Yo vengo acá y tengo todo”, resume el propietario al explicar cómo nació la idea.

En una localidad reconocida por su naturaleza, su Quebrada y el paisaje de las Yungas, Cabañas San Lorenzo propone otra forma de vivir el destino: hacer del propio complejo una experiencia turística.

Porque en este rincón de San Lorenzo, el turismo también puede convertirse en un viaje por el tiempo.