Francia llegó a Salta a través de sus sabores, sus paisajes y su patrimonio cultural. La Universidad Católica de Salta (UCASAL) organizó «Viví Francia en UCASAL – Pot-pourri Français», una propuesta que reunió gastronomía, arquitectura y turismo en una jornada abierta al público, con modalidad presencial y virtual.
El encuentro se desarrolló en la Escuela de Turismo y propuso un recorrido por diferentes expresiones de la cultura francesa, desde las emblemáticas salsas madres y el queso Camembert hasta la reconstrucción de la Catedral de Notre-Dame y un itinerario turístico entre París y Niza.
Uno de los temas que permitió abrir el debate fue el vínculo entre innovación tecnológica e identidad gastronómica. La incorporación de nuevos equipamientos y herramientas a las cocinas plantea un desafío para el sector: modernizar los procesos sin perder las técnicas, los sabores y las particularidades que distinguen a cada región.
En ese sentido, surgió una reflexión sobre la importancia de adaptar la tecnología a las recetas y no al revés. La cocina tradicional, con sus hornos de barro, utensilios y preparaciones transmitidas de generación en generación, convive cada vez más con nuevas herramientas que pueden facilitar el trabajo y ampliar las posibilidades de producción.
La discusión no pasa necesariamente por reemplazar los métodos tradicionales, sino por encontrar una manera de incorporar innovación sin resignar aquello que hace reconocible a una gastronomía.
Francia, un destino que se descubre también en el camino
El turismo fue otro de los grandes protagonistas de la jornada. A través de un recorrido por Francia, se abordó la diversidad de sus regiones y la manera en que cada una construye una identidad propia a partir de su historia, sus paisajes, su arquitectura y sus costumbres.
La propuesta de viajar de París a Niza permitió poner el foco en una forma de recorrer los destinos que va más allá de visitar monumentos o cumplir con un itinerario.
París, por ejemplo, combina patrimonio histórico, museos, gastronomía y vida urbana. Pero también invita a detenerse, caminar, descubrir pequeños comercios, sentarse a tomar algo y dejarse sorprender por lo que aparece en el recorrido.
Esa combinación entre paseo y experiencia forma parte de los atractivos del turismo francés: no se trata solamente de llegar a un punto determinado, sino también de disfrutar el trayecto.
Notre-Dame y el patrimonio que vuelve a iluminarse
La arquitectura y el patrimonio tuvieron su espacio con la exposición dedicada a Notre-Dame de París, centrada en la reconstrucción de la catedral después del devastador incendio de abril de 2019 y en la renovación de su espacio sagrado entre 2019 y 2024.
La recuperación del emblemático edificio parisino se convirtió en un acontecimiento de alcance internacional y permitió reflexionar sobre el valor de preservar el patrimonio cultural y arquitectónico.
La jornada también incluyó una presentación sobre las salsas madres francesas, a cargo del licenciado Pablo Epstein, y una aproximación al universo del queso Camembert, con la participación del médico veterinario Marco Aurelio Rodríguez, de Quesos Los Aurelios.
El recorrido turístico estuvo a cargo del magíster Pierre Leblanc, de Esencial Turismo.
El cierre reunió a los participantes alrededor de una degustación de quesos y vinos, en una experiencia que buscó acercar la cultura francesa a través de uno de sus lenguajes más reconocidos: la gastronomía.