El NOA ya se prepara para el Foro PyME Italo-Latinoamericano y quiere llegar con agenda propia

Empresarios, cámaras y referentes institucionales se reunieron en Salta para empezar a ordenar la participación regional en el espacio de encuentro que se realizará en septiembre en Buenos Aires. 

Salta y el NOA ya empezaron a moverse de cara a uno de los encuentros empresariales más interesantes del segundo semestre. En la sede de ProSalta, se realizó una reunión de trabajo para empezar a definir la participación regional en el próximo Foro PyME Italo-Latinoamericano, que se desarrollará en septiembre en Buenos Aires y que promete convertirse en una vidriera clave para tender puentes entre pymes argentinas e italianas.

La reunión tuvo un objetivo concreto: evitar que la región llegue al foro solo a mirar. La intención es construir una presencia con contenido, agenda y prioridades claras, en un evento que espera reunir hasta 800 asistentes y unas 120 pymes italianas, muchas de ellas interesadas en explorar oportunidades de negocios, cooperación y transferencia tecnológica en América Latina.

En ese marco, el NOA empezó a afinar una estrategia propia con foco en internacionalización pyme, incorporación de tecnología y fortalecimiento de la formación técnica. La idea es que Salta y la región no vayan solo a una ronda de contactos, sino a disputar un lugar en las conversaciones donde realmente se definen agendas, alianzas y proyectos.

Uno de los ejes fuertes del encuentro fue la necesidad de transformar los recursos regionales en valor agregado. En ese punto, la mirada salteña quiere poner sobre la mesa sectores donde la provincia tiene con qué mostrarse: minería y minerales críticos, oil & gas, agroindustria de legumbres, turismo enológico y formación profesional.

La discusión también pasó por con qué contrapartes conviene sentarse y qué tipo de cooperación vale la pena buscar. Entre las líneas de trabajo que se plantearon apareció la necesidad de curar mejor los vínculos con firmas italianas que aporten maquinaria, procesos, packaging y tecnología para que sectores como el de las legumbres, puedan dar un salto desde la materia prima al producto terminado.

Además, se mencionó la posibilidad de aprovechar líneas de financiamiento del llamado “Sistema Paese” italiano y de integrar la promoción turística a una estrategia más amplia de posicionamiento territorial.

Otro capítulo central fue el de la formación. Allí se habló de reforzar esquemas técnicos inspirados en el modelo ITS italiano, avanzar en terminalidad educativa y pensar formatos duales entre empresa y aula, especialmente frente a la demanda de perfiles que hoy ya muestran actividades como la minería y ciertas manufacturas.

La previa del foro, en otras palabras, no se está pensando solo como una cuestión comercial, sino como una oportunidad para discutir cómo se construyen capacidades productivas más sólidas y más conectadas con el mundo.

También se resolvió que Salta intentará tener un lugar sustantivo en la “mesa chica” del primer día del foro, con una participación bien argumentada y con contenidos propios, de modo de no quedar relegada frente a agendas dominadas por actores de mayor escala. En minería, por ejemplo, la provincia buscará hacer valer su posición en litio y proyectos como Taca Taca. En agroindustria, intentará instalar la necesidad de avanzar en agregado de valor. Y en turismo, reforzar la identidad de sus rutas del vino y corredores productivos.

Detrás de todo eso aparece una convicción que se repitió en la reunión: el foro puede ser una gran oportunidad, pero solo si se llega con estrategia. Porque la diferencia entre un evento que deja fotos y otro que deja proyectos empieza mucho antes de que se abran las puertas del salón.

Por eso, el NOA ya empezó a trabajar. Y la apuesta de Salta es clara: que septiembre no sea solo una cita en Buenos Aires, sino el punto de partida para alianzas que dejen tecnología, formación, inversión y nuevos negocios con proyección real en la provincia.