El Hotel Salta fue reconocido como edificio emblemático del neocolonial argentino

El histórico establecimiento ubicado frente a la plaza 9 de Julio recibió la distinción en el primer Encuentro de Turismo Art Nouveau y Colonial. Forma parte de la identidad arquitectónica y turística de la ciudad.

Uno de los edificios más reconocibles del centro salteño sumó una nueva distinción. El Hotel Salta fue reconocido como “Edificio Emblemático del Neocolonial” e incorporado a la Ruta Argentina del Art Nouveau y Colonial, en reconocimiento a su valor patrimonial, arquitectónico y turístico.

La distinción fue entregada durante el primer Encuentro de Turismo Art Nouveau y Colonial, realizado precisamente en las instalaciones del hotel. La actividad fue declarada de Interés Turístico Municipal y reunió una agenda dedicada a poner en valor el patrimonio arquitectónico e histórico de la ciudad.

El reconocimiento encuentra pocos escenarios más apropiados. Ubicado en Buenos Aires 1, frente a la plaza 9 de Julio y en pleno casco histórico, el Hotel Salta forma parte del paisaje cotidiano de la ciudad desde hace más de ocho décadas. Su torre, sus balcones, las galerías y los arcos de su fachada terminaron convirtiéndose también en parte de la postal que reciben quienes visitan la capital salteña.

Su historia comenzó formalmente en 1938, cuando la Provincia convocó a un concurso nacional para construir un hotel que representara la identidad cultural del norte argentino. El proyecto ganador perteneció al estudio de los arquitectos José Aslan y Héctor Escurra; las obras comenzaron al año siguiente y el edificio fue inaugurado en 1942 como Hotel Provincial de Turismo.

La propuesta adoptó el estilo neocolonial, recuperando elementos de las tradiciones arquitectónicas locales. Entre sus características aparecen el basamento de piedra laja, los arcos de medio punto, los balcones, una cornisa que recorre la fachada y su característica torre octogonal cubierta con tejas.

Pero el patrimonio del hotel no termina en sus paredes. En sus salones se conservan nueve murales monumentales realizados en 1942 por el artista Ernesto Scotti, con escenas inspiradas en paisajes, pueblos originarios, carnavales, fauna y distintos elementos de la cultura del norte argentino. Las obras fueron concebidas como parte integral del edificio.

Incluso el terreno sobre el que fue construido tiene una historia anterior. Allí funcionó la casa de Francisco Graña, que posteriormente fue expropiada por Martín Miguel de Güemes y utilizada como sede de gobierno, lo que agrega otra capa histórica a uno de los puntos más transitados del centro salteño.

A más de 80 años de su inauguración, el establecimiento continúa funcionando como hotel y como espacio para actividades sociales, culturales y empresariales. Su sitio oficial lo presenta además como Monumento Histórico Nacional e integrante del Patrimonio Cultural de la Nación.

La nueva distinción suma ahora al Hotel Salta a una propuesta que busca convertir la arquitectura en un atractivo turístico en sí mismo. Para una ciudad cuya identidad está fuertemente asociada a su centro histórico, el reconocimiento pone el foco sobre algo que salteños y turistas tienen todos los días frente a sus ojos: un edificio que nació para recibir viajeros y terminó convirtiéndose, también, en parte de la historia que vienen a conocer.