Quienes tengan deudas impositivas podrían sufrir el congelamiento de sus fondos. Esta iniciativa, impulsada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y entes provinciales como ARBA o AGIP, alcanza tanto a la banca tradicional como a las billeteras virtuales.
Sin embargo, el bloqueo no es inmediato al vencer el plazo. Antes de ir a la justicia, el fisco envía avisos al Domicilio Fiscal Electrónico, otorgando la opción de pagar o refinanciar en cuotas.
Si no hay respuesta a estas alertas, la misma entidad inicia un juicio. Recién con el aval de la Justicia, la notificación llega a entidades financieras y aplicaciones para retener el monto adeudado, los intereses y los gastos legales.
Esta situación tiene una particularidad en el caso de los trabajadores registrados. Aunque el salario cuenta con protección legal que garantiza la subsistencia, el sistema congelará el dinero si el haber se deposita en una cuenta que ya registraba una traba activa. Ante ese escenario, el titular deberá presentar sus recibos en el juzgado y solicitar la liberación de sus ingresos.
Resolver el problema exige contactar al abogado del expediente, cancelar la deuda o adherir a una moratoria, además de saldar las costas del juicio para que el magistrado ordene el levantamiento de la traba.