El mercado inmobiliario salteño, entre la baja de precios y el freno de las ventas

Con valores en dólares que retrocedieron hasta un 20 % y un crédito hipotecario que no arranca, la actividad en la provincia busca reacomodarse. El sector advierte sobre los riesgos de desregular la profesión.

El negocio del real estate en Salta no le escapa a la desaceleración general de la economía. En un contexto de consumo retraído, las operaciones de compraventa avanzan a paso lento y quedan relegadas casi exclusivamente a oportunidades puntuales, sobre todo en inmuebles usados, donde el metro cuadrado cotiza a la mitad de lo que cuesta un emprendimiento a estrenar.

En diálogo con IN Salta, el titular de la Cámara Inmobiliaria local, Juan Martín Biella, analizó la coyuntura del rubro y señaló que, en los últimos doce meses, las cotizaciones en moneda extranjera registraron un ajuste a la baja de entre el 10 % y el 20 %. A este panorama se suma el parate en la comercialización de lotes en barrios privados, empujado por el peso de las expensas y los servicios. Esta situación llevó a muchos inversores a poner sus terrenos a la venta, por lo que hoy disputan la plaza codo a codo con la financiación que ofrecen las desarrolladoras.

Frente a este escenario, el interés se desplaza hacia activos de menor costo fijo y mejor rendimiento, como galpones, locales céntricos o propiedades residenciales en zonas tradicionales como Tres Cerritos y Grand Bourg.

La contracara de este proceso se da en el arrendamiento de viviendas. Con el descenso en la actividad minera y el turismo diario, numerosos inmuebles migraron al contrato anual, lo que amplió de forma significativa el stock disponible. Esta mayor oferta estabilizó las pretensiones económicas e incluso ubicó las subas por debajo de la inflación; un contexto que le permite al inquilino con buen respaldo elegir y negociar mejores pautas.

A la par de estos vaivenes económicos, la dirigencia institucional sigue con atención la intención del Gobierno nacional de avanzar en la desregulación de las profesiones. Al respecto, Biella remarcó que las transacciones ya operan bajo la libre fluctuación de la demanda, y alertó que debilitar el marco legal y la matriculación provincial solo fomenta la informalidad y deja desprotegidos a los ciudadanos ante posibles estafas.