La minería no solo está empujando inversiones en exploración, producción e infraestructura en Salta. También empieza a traccionar negocios y servicios asociados, cada vez más especializados. En ese escenario Flytec, una empresa aérea de capitales salteños con siete años de presencia en el mercado local, presentó en el Aeropuerto Internacional Martín Miguel de Güemes un avión Dash 8-400 con el que buscará fortalecer un segmento clave: el traslado de personal hacia los desarrollos mineros de la Puna. ¡E IN Salta fue parte de ese vuelo inaiugural!
La nueva aeronave -primera en su tipo en el país- estará enfocada en prestar servicios para Río Tinto, una de las grandes jugadoras del negocio minero en la región, con operaciones en la Puna salteña y catamarqueña. La incorporación apunta a resolver una necesidad muy concreta de una actividad que crece en zonas remotas y de difícil acceso: mover trabajadores de manera más rápida, eficiente y segura hacia proyectos ubicados en lugares remotos y en condiciones extremas de altura.
El avión presentado es un Dash 8-400 con capacidad para 78 pasajeros. Según explicó el gerente ejecutivo de Flytec, Mateo Zambruno, se trata de una aeronave pensada para operar en condiciones exigentes, con velocidad, robustez y aptitud para trabajar tanto en altura como en pistas cortas, dos variables centrales para la logística minera en la Puna.
Detrás de esta incorporación hay algo más que la compra de un avión. La puesta en operación del Dash 8-400 requirió inversiones en infraestructura, capacitación de tripulaciones, ingenieros y técnicos, además de protocolos específicos para vuelos de alta complejidad. Es decir, no se trata solo de sumar capacidad, sino de dar un salto operativo para atender una demanda que exige estándares más altos.
Flytec es una compañía 100% salteña, especializada en operaciones aéreas en la región cordillerana, que hasta hoy contaba con una flota de seis aviones Beechcraft, tres con capacidad para 8 pasajeros y otros tres con capacidad para 19 pasajeros. Realiza un promedio de 500 vuelos mensuales, principalmente vinculados a proyectos mineros. La llegada de esta nueva aeronave parece confirmar que el negocio ya entró en otra escala.
Para Río Tinto, la apuesta tiene una lógica directa: reducir costos, ahorrar tiempo, mejorar competitividad y reforzar la seguridad de los trabajadores que deben trasladarse hasta la Puna. Así lo planteó el gerente de Río Tinto Argentina, José Ignacio Costa, al destacar que se trata de una inversión de largo plazo en la provincia.
Durante la presentación, el gobernador Gustavo Sáenz puso el foco en el efecto multiplicador que este tipo de inversiones empieza a generar alrededor de la minería. Señaló que la actividad se consolidó como política de Estado en Salta y remarcó que la provincia logró posicionarse como un territorio atractivo para empresas que proyectan a largo plazo, gracias a condiciones como seguridad jurídica, reglas claras y continuidad en las políticas públicas.
En diálogo con IN Salta Emiliano Gómez Martínez, uno de los propietarios de la empresa, detalló que el nuevo avión estará plenamente operativo esta semana, luego de haber completado todo el proceso de habilitación. Y estimó que a partir de abril el flamante aparato realizará un promedio de 120 vuelos por mes. Contó además que en la Puna salteña hay cuatro pistas operativas, y una más en el Salar del Hombre Muerto, en el límite con Catamarca.
Consultado acerca de la posibilidad de seguir creciendo en la flota, el empresario señaló que “acabamos de dar un gran salto”, pero no descartó la posibilidad de hacer nuevas inversiones en el caso de que más empresas mineras vean los beneficios del transporte en avión en el futuro próximo. Sobre este aspecto destacó que la operatoria aérea es más segura, confiable y operativamente más barata que el transporte terrestre; no sólo por el ahorro de horas perdidas en el viaje, sino también por la necesidad de mayor infraestructura de alojamiento en el campamento.
El vuelo inaugural incluyó un sobrevuelo sobre el Salar de Rincón, adonde Río Tinto invierte en la ampliación de su planta de producción de litio, y aunque en el plan de vuelo estaba una aproximación al Nevado de Cachi, fue imposible cumplir ese objetivo porque estaba cubierto de nubes. El confort del nuevo aparato es comparable al de cualquier línea aérea regular, y el tiempo de viaje entre el aeropuerto de Salta y el Salar de Rincón es de menos de media hora.
La incorporación del nuevo avión no es sólo una buena noticia para el sector aeronáutico, sino también una muestra de cómo la minería derrama oportunidades en otros rubros: transporte, servicios técnicos, logística, mantenimiento, capacitación y empleo calificado. Que una empresa salteña sea la que tome esa oportunidad le agrega otro dato relevante al movimiento.
Además del transporte de personal para Río Tinto, la aeronave también podrá prestar servicios de traslado sanitario especializado en altura a través de la firma Salud Integrada, también propiedad de la firma. Ese uso amplía el valor estratégico del avión, sobre todo en una región donde las distancias y la geografía vuelven crítica la capacidad de respuesta ante emergencias.
Con esta incorporación, Flytec busca posicionarse en un punto cada vez más sensible del negocio minero: la conectividad de los proyectos con una operación aérea capaz de responder a la escala que empieza a demandar la Puna. Y al mismo tiempo deja una foto interesante para Salta: una empresa local creciendo al ritmo de una industria global, con servicios de alta complejidad y una inversión que conecta dos mundos que hoy avanzan casi de la mano, la aviación regional y la minería.