La conectividad aérea volvió a ocupar un lugar central en la agenda turística y económica de Salta. La reciente incorporación de nuevas rutas internacionales —como los vuelos chárter a Iquique y la conexión directa con Florianópolis— refuerza el posicionamiento de la provincia como un hub estratégico del norte argentino, con impacto directo en el turismo receptivo, el empleo y la actividad comercial.
“En mi opinión, la conectividad aérea en Salta es un pilar fundamental para el desarrollo. Nos consolida como un verdadero hub en el norte del país, acercándonos a nuevos mercados y beneficiando a la economía local”, sostuvo Lía Rivella, presidenta de la Asociación Salteña de Agencias de Turismo (ASAT).
Sin embargo, la dirigente fue clara en marcar un punto clave: “Es alentador ver nuevas rutas y más frecuencias, pero también es importante que existan políticas aeronáuticas sostenidas en el tiempo. Cada nueva conexión es una gran oportunidad tanto para los salteños como para los visitantes”.
Iquique y Florianópolis: dos apuestas internacionales
En plena temporada de verano, JetSMART retomó la histórica ruta entre Salta e Iquique, con vuelos chárter los sábados de enero y febrero. Los paquetes incluyen vuelo directo, alojamiento y traslados, acercando la costa chilena sin pasar por Buenos Aires.
“Estos vuelos son una gran oportunidad para brindar mayor conectividad regional en Salta y el NOA”, destacó Federico Petazzi, gerente comercial de JetSMART Argentina.
A esto se suma la nueva conexión directa Salta–Florianópolis, operada por Aerolíneas Argentinas desde el 2 de enero, con dos frecuencias semanales. Brasil es hoy el principal mercado internacional que visita la provincia, y esta ruta abre la puerta a un público de alto poder adquisitivo del sur brasileño.
Desde ASAT hablan de un “prudente optimismo” para la temporada 2026. “Venimos de un 2025 desafiante, pero seguimos trabajando para atenuar la estacionalidad”, explicó Rivella. En ese marco, continúa vigente el programa Código Salta, con beneficios y descuentos en hotelería, gastronomía y agencias de viajes.
Una tendencia que se consolida es la compra más cercana a la fecha del viaje, algo que obliga al sector a ser más flexible y competitivo. “Nuestro trabajo se basa en ofrecer experiencias únicas y auténticas. Queremos que el turista viva la cultura, la gastronomía y los paisajes de Salta”, remarcó.
Dólar estable y previsibilidad: una señal positiva
Otro factor que juega a favor es la estabilidad cambiaria. “Para el sector turístico es muy positivo. Permite planificar, fijar costos y trabajar con previsibilidad. Eso reactiva la confianza del consumidor, que es clave”, señaló Rivella. Este escenario impulsa tanto la demanda emisiva como el turismo interno, siempre que los precios locales se mantengan competitivos.
Con más vuelos, nuevos mercados y una agenda cargada de actividades para el verano, el sector apuesta a que la conectividad sigue traccionando. El mensaje es claro y directo: Salta busca consolidarse en el aire para crecer en tierra.