De pintar mates en pandemia a tener su propio local: la historia de Be Free, donde viven el arte y el buen gusto

Lo que comenzó como una forma de pagar la facultad terminó convirtiéndose en un negocio. Detrás de Be Free está Gabriela Sgardelis, una abogada de Tartagal que encontró en la decoración una manera de transformar.

Corría el 2020. En plena pandemia, con una bebé pequeña y pocas posibilidades de ejercer su profesión, Gabi decidió apostar por una pasión que la acompañaba desde siempre: pintar.

"Empecé haciendo mates pintados a mano. Después fui sumando manteles, pequeños objetos de decoración y, de a poco, el emprendimiento fue creciendo", recuerda.

Lo que nació como un hobby para costear libros, apuntes y los gastos de la universidad terminó encontrando un público que, en aquellos meses de aislamiento, buscaba justamente eso: hacer de su casa un lugar más cálido.

"Todos estábamos encerrados y la gente empezó a redecorar sus hogares. Creo que ese contexto ayudó mucho al crecimiento del emprendimiento."

Del garaje familiar al local propio

Mientras su esposo, el arquitecto Mauro Loto, instalaba su estudio Nodo Arquitectura en el garaje de la casa, Gabi comenzó ocupando apenas un estante con algunos productos.

"Primero eran unos cuantos mates, después manteles... y cuando nos dimos cuenta ya teníamos un espacio completo dedicado a la decoración”, recuerda con humor.

Con esfuerzo propio y mucha ayuda de la familia, ambos lograron construir su lugar de trabajo. Hoy, en el mismo edificio conviven el estudio jurídico de Gabi, la oficina de arquitectura de Mauro y, en la planta baja, el local de Be Free.

La libertad hecha marca

El nombre no fue casual. "Be Free significa 'ser libre'. Para mí representa esa parte artística que convive con mi profesión de abogada".

Mientras el mundo jurídico exige formalidad y estructura, Be Free es el espacio donde aparecen los colores, las texturas, la pintura y la creatividad.

"No soy la típica abogada de traje. Me gustan los colores, las prendas con personalidad... y eso también se refleja en mi marca".

 Un emprendimiento que nunca dejó de aprender

Aunque al principio muchos de los productos eran intervenidos por ella misma, hoy Gabi sigue buscando nuevas formas de crear.

Actualmente está aprendiendo cerámica artesanal junto a una profesora de Tartagal con la idea de incorporar piezas propias a la tienda.

"Siempre me gustó pintar y crear. Ahora quiero sumar cerámica hecha por mí".

Su inquietud parece no tener descanso. Cada nuevo curso representa una posibilidad de ampliar la propuesta de Be Free.

Arquitectura y decoración: dos miradas que se complementan

Aunque al principio Mauro prefería mantener separado su estudio de arquitectura del emprendimiento de decoración, con el tiempo ambas propuestas encontraron un punto de encuentro.

Desde Nodo Arquitectura también incorporan soluciones vinculadas a la construcción en seco y molduras decorativas, complementando la propuesta del local.

"Nos complementamos muy bien. Él tiene una mirada más moderna y minimalista, mientras que yo soy más bohemia y amante de los colores."

Después de seis años, Gabi ya piensa en el próximo paso. Su sueño es incorporar muebles para intervenirlos artísticamente y ofrecer piezas únicas en una ciudad donde, asegura, todavía faltan propuestas de decoración con identidad propia.

"Me gustaría traer muebles y darles una nueva vida con pintura y diseño. Quiero ofrecer algo distinto, con personalidad".

Porque mientras muchas tendencias apuntan al blanco, el negro y el minimalismo, Be Free apuesta por otra filosofía: espacios con color, historia y alma.

Y quizás esa sea justamente la esencia del emprendimiento: demostrar que siempre hay lugar para la creatividad, incluso cuando todo comenzó simplemente pintando un mate sobre la mesa de la casa.

Los encontrás en Güemes 253, en Tartagal; por teléfono en el 3516 52-2220; o en Instagram.

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