En un contexto donde cada vez más emprendedores, profesionales y creadores de contenido construyen su identidad a través de una marca, proteger ese activo se vuelve una decisión clave. La abogada y procuradora litigante en Derecho Civil y Comercial, Carla Peñaranda, matriculada como Agente de la Propiedad Industrial ante el INPI, explica por qué registrar una marca es una inversión que brinda seguridad jurídica y evita conflictos que pueden poner en riesgo años de trabajo.
—¿Qué es el registro de marca y por qué es tan importante?
—Registrar una marca significa proteger uno de los activos más valiosos de cualquier emprendimiento o servicio: su identidad. Muchas personas creen que una marca es solamente un nombre o un logo, pero en realidad representa la reputación que se construye con el tiempo, la confianza que generan los productos o servicios y el reconocimiento que logra un negocio. Muchas veces se invierte mucho dinero en publicidad y posicionamiento, pero se olvida el paso más importante: registrar la marca. Ahí es donde aparecen los problemas.
—¿Qué puede pasar si alguien no registra su marca?
—Puede ocurrir que otra persona registre primero ese nombre y obtenga el derecho exclusivo para utilizarlo. Parece una situación lejana, pero en Salta sucede con frecuencia. Hay comercios que funcionan desde hace años y descubren que otro negocio registró antes un nombre igual o muy parecido. En esos casos, quien tiene la prioridad jurídica es quien registró primero la marca.
—Entonces, ¿tener más años trabajando con un nombre no garantiza el derecho a usarlo?
—No necesariamente. El principio general es "primero en el tiempo, primero en el derecho". Quien registra primero obtiene la protección legal. Puede haber situaciones particulares que deban analizarse, pero el registro brinda una seguridad jurídica que el simple uso del nombre no siempre garantiza.
—Muchas personas creen que registrar una marca es complicado o muy caro. ¿Es realmente así?
—Es una consulta muy frecuente. El trámite es administrativo y su duración depende de cada caso. Si no existen observaciones u oposiciones, puede resolverse en unos meses. Cuando aparecen conflictos con marcas similares, el proceso puede extenderse. Por eso es tan importante hacer previamente un estudio de disponibilidad y contar con el asesoramiento de un agente de la Propiedad Industrial o de un abogado que conozca el procedimiento.
—¿Cómo sabe una persona que ya tiene una marca y que llegó el momento de registrarla?
—La respuesta es muy simple: desde el momento en que elegís el nombre con el que querés darte a conocer al público, ya estás construyendo una marca. Si ese nombre aparece en tus redes sociales, en una página web, en tarjetas personales, en un local, en un packaging o en la publicidad de tus servicios, ya forma parte de tu identidad comercial. Lo recomendable es iniciar el registro antes del lanzamiento o en las primeras etapas del proyecto.
—¿El registro de marca es solo para grandes empresas?
—No, ese es uno de los grandes mitos. Una marca puede pertenecer a una multinacional, pero también a un emprendedor, un comercio familiar, un profesional independiente, una pyme o un creador de contenido. De hecho, todas las grandes marcas comenzaron siendo pequeños emprendimientos. La diferencia es que entendieron desde el inicio la importancia de proteger aquello que las hacía diferentes.
—Pongamos un ejemplo. Una periodista tiene una cuenta en redes sociales donde publica noticias y empieza a crecer. ¿También debería pensar en registrar su nombre?
—Claro que sí. Si utiliza su nombre como identidad profesional para ofrecer un servicio o generar contenido, ese nombre se convierte en una marca. Hoy los periodistas, abogados, médicos, arquitectos, consultores, diseñadores y creadores de contenido también construyen marcas personales. Esa identidad puede adquirir mucho valor con el tiempo y conviene protegerla desde el comienzo.
—¿Cuál sería entonces el momento ideal para consultar con un especialista?
—Antes de invertir en cartelería, redes sociales, publicidad, dominio web o material de difusión. Lo primero debería ser verificar si ese nombre está disponible para registrarlo. Eso puede evitar futuros conflictos y gastos mucho mayores.
—¿Quiénes pueden realizar ese estudio de disponibilidad?
—Los agentes de la Propiedad Industrial, que son profesionales matriculados ante el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), además de abogados especializados en la materia. Incluso cualquier persona puede consultar la base pública del INPI, pero cuando aparecen observaciones u oposiciones es muy recomendable contar con asesoramiento profesional.
—¿Cómo es el trámite para registrar una marca?
—Antes de iniciar el trámite es recomendable realizar una búsqueda de antecedentes para verificar que la marca pueda registrarse. Luego se presenta la solicitud ante el INPI en la clase correspondiente y se realiza el seguimiento del expediente hasta su resolución. Una vez concedido el registro y obtenido el título de marca, el titular cuenta con protección legal durante diez años, con la posibilidad de renovarla por períodos sucesivos de igual duración.
—¿Registrar una marca es caro?
—Siempre digo que registrar una marca es una inversión, no un gasto. Proteger la identidad de un negocio resulta mucho menos costoso que enfrentar un conflicto legal o tener que cambiar de nombre cuando la marca ya está posicionada. Es una decisión que brinda seguridad jurídica, protege el esfuerzo realizado y acompaña el crecimiento del proyecto.
—¿Qué mensaje le darías a quienes están comenzando un emprendimiento?
—Que no esperen a que su negocio sea grande para protegerlo. La marca es un patrimonio intangible que puede convertirse en uno de los bienes más valiosos de una empresa o de un profesional. Mi recomendación es consultar desde el inicio. Cuando uno protege su marca, también está protegiendo el trabajo, el tiempo y la confianza que construye con sus clientes.
Carla Peñaranda es abogada y procuradora litigante en Derecho Civil y Comercial, y está matriculada como Agente de la Propiedad Industrial ante el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI)
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