El trabajo que realizan seis mujeres en San Antonio de los Cobres llegó hasta el Senado de la Nación. Violeta Morales, presidenta y fundadora de la Cooperativa de Trabajo Mukayli Limitada, recibió la distinción Evita Compañera, un reconocimiento nacional que destaca el compromiso social, político y comunitario de mujeres de todo el país.
La ceremonia se realizó el pasado 19 de octubre en el Salón Azul del Congreso, durante la 12ª edición de estas distinciones. Morales fue propuesta por la senadora nacional por Salta, Flavia Royón, y compartió el homenaje con otra representante salteña: Fidelina Díaz, cacique de una comunidad chorote de Santa Victoria.
Para Violeta, el reconocimiento tiene un significado que trasciende lo personal. "Es muy grato saber que tenemos este reconocimiento porque se viene trabajando desde el interior. Nosotros somos de San Antonio de los Cobres y es importante que estos espacios del Gobierno nacional puedan reconocer el esfuerzo día tras día que uno viene llevando con todo el equipo de las mujeres de Mukayli", expresó en diálogo con InfoMinería.
Una cooperativa que nació en la Puna
La historia de Mukayli comenzó entre 2022 y 2023, a partir de una instancia de formación que permitió a un grupo de mujeres empezar a organizarse y proyectar una iniciativa productiva propia. Después de avanzar con los trámites y formalizar su estructura, en 2025 consiguieron la matrícula que les permitió funcionar como cooperativa.
La organización se constituyó como una empresa social dedicada al rubro de la construcción, una actividad estrechamente vinculada al desarrollo minero de la región.
Sus integrantes se capacitaron en albañilería y otros oficios para complementar sus conocimientos y ofrecer servicios de manera colectiva. La propuesta también representa una oportunidad para abrirse camino en un sector históricamente asociado al trabajo masculino.
Actualmente, el equipo reúne entre 10 y 11 personas, incluyendo profesionales y colaboradores que acompañan las áreas técnicas y de asesoramiento. Sin embargo, son seis las mujeres fundadoras que sostienen las tareas operativas, la toma de decisiones y la representación de la cooperativa.
Minería sí, pero con más oportunidades para la comunidad
El crecimiento de la actividad minera en la Puna representa una oportunidad para Mukayli. Sin embargo, sus objetivos no se limitan a convertirse en proveedoras de ese sector.
Desde la cooperativa consideran que el desarrollo regional necesita incorporar a otros actores y generar oportunidades para sectores que muchas veces quedan al margen de los procesos productivos.
"Queremos principalmente que se potencien otros sectores. Si bien la actividad minera ya está conformada y tiene sus propias organizaciones y sistemas en territorio, nosotros queremos también potenciar otros rubros. La idea es generar trabajo y empleo para las comunidades, para los sectores vulnerables, como las mujeres y las personas con necesidades especiales", explicó Morales.
En esa línea, sostiene que el crecimiento de la Puna no puede medirse únicamente por las inversiones mineras, sino también por la capacidad de generar oportunidades para sus habitantes.
"Es importante poder mirar que el desarrollo se puede construir desde muchos otros sectores y que, a su vez, fortalecen el desarrollo general de la Puna", agregó.
La cooperativa también reconoce que la minería exige preparación permanente. Para participar de esa cadena de valor, sus integrantes buscan capacitarse y cumplir con los requisitos, las políticas y las condiciones que demanda una industria cada vez más relevante para la economía provincial.
El reconocimiento como impulso para seguir creciendo
La distinción Evita Compañera puso en primer plano una experiencia de organización colectiva que nació lejos de los grandes centros urbanos. Para Morales, además, representa el esfuerzo de cada una de las mujeres que integra el proyecto.
En declaraciones posteriores a la ceremonia, la presidenta de Mukayli destacó que el reconocimiento también pertenece a sus compañeras, especialmente a las madres que buscan desarrollar sus capacidades, ganar autonomía y participar de las decisiones sobre su propio futuro.
La referente puneña resumió esa apuesta con una idea: darles alas a las mujeres para que se animen a concretar sus proyectos y pierdan el miedo a participar.
Con una estructura cooperativa ya formalizada y nuevas metas por delante, Mukayli busca consolidarse como una alternativa de trabajo y producción en San Antonio de los Cobres. Una iniciativa que demuestra que, en la Puna salteña, el desarrollo también puede construirse desde la organización de las mujeres y el trabajo colectivo.
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