Torres Cardine empieza a tomar forma en Almirante Brown 249 con una propuesta que busca cubrir públicos muy distintos dentro de un mismo proyecto: desde quien busca su primera vivienda hasta familias que necesitan más espacio e inversores que priorizan unidades pequeñas y posibilidades de reventa.
El desarrollo estará compuesto por tres torres y sumará 120 departamentos en total, aunque cada sector fue pensado con una lógica diferente.
La torre central, que da sobre Almirante Brown, tendrá 24 unidades y estará más enfocada en vivienda permanente. Allí se concentran los departamentos de mayor superficie: unidades de un dormitorio de alrededor de 60 m², de dos dormitorios cercanas a los 80 m² y una tipología de tres dormitorios que llega a aproximadamente 130 m².
La apuesta responde a una demanda que Insignia comenzó a detectar en los últimos años: personas que buscan dejar una casa y mudarse a un departamento, pero sin resignar amplitud, comodidad ni espacios similares a los de una vivienda tradicional.
Las otras dos torres, ubicadas hacia el interior del predio, tendrán monoambientes, unidades de uno y dos dormitorios, con superficies más orientadas a inversión y a quienes buscan ingresar al mercado inmobiliario con tickets más accesibles.
Amenities para vivir más allá del departamento
Otro punto fuerte de Torres Cardine estará en los espacios comunes. El proyecto contempla pileta y quincho, pero suma además una terraza de gran superficie que conectará las dos torres posteriores. Allí habrá asadores al aire libre, juegos para niños, gimnasio cerrado y abierto, sectores para lectura, yoga y actividades recreativas.
En los ingresos de las torres también se proyectan espacios de coworking y salas de reuniones, pensados para quienes trabajan desde el edificio pero necesitan un ámbito diferente al departamento para mantener encuentros o reuniones privadas.
Otra particularidad será un sector específico para mascotas, con espacios preparados para que los perros puedan circular, tomar agua y permanecer dentro del predio sin necesidad de salir hacia plazas o espacios públicos. El conjunto contará además con 70 cocheras, distribuidas con prioridad para las unidades de mayor tamaño.
La desarrolladora apunta a un estándar de calidad media alta y a una estética que pueda mantenerse con el paso del tiempo. En lugar de una arquitectura ligada a modas, la propuesta busca un lenguaje más clásico y atemporal, tanto en fachadas como en terminaciones.
También hubo especial atención en la selección de proveedores y en la postventa. Según explicó Milagros Ritzer, socia de Insignia, uno de los criterios centrales fue elegir empresas capaces de responder rápidamente ante ajustes o trabajos posteriores a la entrega.
Hasta 60 cuotas para entrar desde pozo
La primera torre, la central, tiene prevista su finalización hacia fines de 2027. Después vendrán los trámites de final de obra y habitabilidad, por lo que la primera entrega se proyecta para comienzos de 2028.
Las torres Norte y Sur se encuentran en una etapa más temprana, lo que abre una ventana especialmente atractiva para inversores que buscan ingresar desde pozo. Insignia ofrece esquemas de financiación de hasta 60 cuotas, con anticipos flexibles y condiciones adaptables al perfil de cada comprador.
Ritzer lo resume con una comparación bastante directa: “Somos nosotros los que brindamos los créditos hipotecarios que todavía no tenemos en el país”.
La desarrolladora también ofrece acompañamiento posterior a quienes compran con una lógica puramente inversora y buscan vender la unidad una vez terminada la obra para capturar la plusvalía generada durante el proceso.
Una desarrolladora nacida desde la experiencia
Insignia Desarrollos Inmobiliarios nació en noviembre de 2024, aunque sus socios ya tenían recorrido previo en el sector. Ritzer llegó al negocio inmobiliario mientras estudiaba Abogacía, a partir de prácticas profesionales en una desarrolladora. Parte importante de su formación llegó además de la mano de su padre, contador y empresario con más de 15 años de experiencia en desarrollos inmobiliarios.
La firma se conformó inicialmente junto a su padre y Emilio Tuñón, y posteriormente sumó como socios a Diego Pestaña y Martín Baldi.
Torres Cardine es el proyecto que la propia Ritzer identifica como especialmente representativo de esa nueva etapa: un desarrollo pensado desde el minuto cero por el equipo de Insignia y concebido para combinar vivienda, inversión y calidad constructiva en un mismo conjunto.
Tu opinión enriquece este artículo: