La morosidad dejó de ser un problema aislado para convertirse en una dificultad extendida entre las familias salteñas. Según un informe publicado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), casi uno de cada tres habitantes de la provincia que mantienen créditos con bancos o billeteras virtuales se encontraba en situación irregular en mayo de 2026.
El estudio, titulado Endeudamiento y mora en familias y empresas, fue elaborado por CEPA a partir de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (CENDEU). El análisis considera morosos a quienes tienen atrasos superiores a 90 días y distingue entre la cantidad de personas afectadas y el porcentaje del dinero prestado que se encuentra en riesgo de incobrabilidad.
En Salta, el 32,8% de los deudores estaba en mora. Al ordenar los datos de las 24 jurisdicciones relevadas, la provincia quedó en el séptimo lugar del país, compartido con Corrientes. Solo San Juan, La Rioja, Catamarca, San Luis, Chaco y Tucumán mostraron porcentajes superiores.
La situación cambia de manera marcada según el lugar donde se obtuvo el crédito. Entre quienes operan con bancos, el 17,2% de los deudores salteños registraba atrasos; en las billeteras virtuales, la proporción escalaba al 37,7%. Es decir, casi cuatro de cada diez usuarios de estas plataformas tenían problemas para cumplir con sus pagos.
La misma diferencia aparece al analizar el monto de las deudas. El índice general de irregularidad del crédito en Salta llegó al 17,1%: un 11,8% en los préstamos bancarios y un 30,8% en los otorgados por billeteras virtuales y otros proveedores no financieros. En este indicador, la provincia se ubicó en el grupo medio-alto del país, empatada con Formosa y por encima de jurisdicciones como Jujuy, Córdoba, Santa Fe, Neuquén y CABA.
Aunque Salta no integra el grupo de las cinco provincias con los niveles más altos, sus registros se encuentran lejos de las jurisdicciones con menor morosidad. La Pampa mostró un índice total del 9,1% y CABA del 10,1%, frente al 17,1% salteño. Además, solo CABA, La Pampa, Neuquén y Santa Fe lograron mantener por debajo del 25% la proporción de personas con deudas irregulares.
El escenario provincial acompaña un deterioro generalizado del crédito en todo el país. De acuerdo con CEPA, la morosidad de las familias con bancos alcanzó el 12,3% en mayo, después de 19 meses consecutivos de crecimiento. En las billeteras virtuales llegó al 29,6%, superando incluso el máximo registrado durante la pandemia.
Los datos muestran que el mayor foco de riesgo está en las plataformas digitales, donde suelen combinarse una aprobación más accesible y tasas de interés superiores a las del sistema bancario. En Salta, esa diferencia es especialmente visible: tanto la proporción de usuarios atrasados como el volumen de deuda irregular casi triplican los registros bancarios.
Así, la provincia aparece atravesada por un problema que ya alcanza a una parte importante de las familias: el crédito continúa funcionando como una herramienta para sostener consumos y gastos, pero para miles de salteños se vuelve cada vez más difícil cumplir con las cuotas.
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