Julio Fazio, presidente de Cerámica Salteña y vicepresidente de la Unión Industrial de Salta (UIS), en diálogo con IN Salta, advirtió que los últimos datos de producción industrial muestran bajas intermensuales sostenidas y un panorama preocupante para la mayoría de los sectores.
“Cuando uno mira el desagregado de diez o doce sectores, el único que viene creciendo es la refinación de petróleo. El resto muestra caídas importantes”, sostuvo, y destacó que ese crecimiento está ligado al desarrollo de Vaca Muerta, cuyos efectos todavía no se trasladan al conjunto de la economía.
Según explicó, uno de los rubros más golpeados es el textil, que acumula caídas intermensuales superiores al 20% desde hace varios meses. “No estamos en contra de las importaciones, pero pedimos competir en igualdad de condiciones. Es muy difícil hacerlo frente a productos de segunda mano que llegan del exterior”, afirmó.
Sin embargo, remarcó que el problema central es la falta de consumo interno. “Antes podía haber un mix entre producción nacional e importaciones y las fábricas subsistían. Hoy hay una caída brutal del consumo en la calle y eso complica a todos los sectores”, explicó.
Fazio también apuntó contra la falta de financiamiento como uno de los grandes cuellos de botella del sistema productivo. “Argentina prácticamente no tiene crédito productivo. Mientras Brasil presta al sector privado cerca del 90% de su PBI, acá apenas llegamos al 7 u 8%. Así no se puede invertir ni modernizar la industria”, afirmó.
El impacto de este escenario ya se refleja en el empleo. Según indicó, los datos del INDEC muestran una caída del trabajo registrado y una pérdida sostenida de puestos industriales a nivel nacional. “El empleo industrial es federal, de buena calidad y con bajos niveles de informalidad. Es un trabajo que hay que cuidar”, subrayó.
De cara al futuro, consideró que 2026 podría ser un año de reacomodamiento, con mayor estabilidad que 2025, aunque advirtió que no ve un motor claro para reactivar el consumo en el corto plazo. “Muchos dicen que el consumo se va a reactivar con el crédito, pero al mismo tiempo los bancos hablan de niveles altísimos de mora en créditos personales y tarjetas”, advirtió.
En cuanto a los costos laborales y la estructura impositiva, sostuvo que Argentina no solo tiene una alta carga tributaria, sino también un sistema extremadamente complejo. “Hay impuestos a nivel nacional, provincial y municipal. Muchas veces se habla de reforma laboral, pero hoy es más importante una reforma impositiva que una laboral”, afirmó.
Finalmente, llamó a un diálogo amplio para encarar reformas de fondo. “Hay que sentar a todos los actores en la mesa: empresarios, sindicatos y Estado. Las reformas profundas no se hacen por decreto ni imponiéndolas”, sostuvo.