Salta volvió a poner sobre la mesa una de sus grandes apuestas de mediano y largo plazo: consolidarse como pieza clave del Corredor Bioceánico de Capricornio y transformar esa posición geográfica en más conectividad, más infraestructura y más desarrollo productivo.
Ese fue el eje del II Encuentro de Intendentes y Empresarios del Norte de Salta, realizado este miércoles en Campamento Vespucio, una mesa en la que confluyeron representantes del sector público y privado para repasar el estado de obras y proyectos vinculados al fortalecimiento del corredor y al posicionamiento estratégico de la provincia dentro de la integración regional.
El Corredor Bioceánico ya no se piensa solo como una idea de escala internacional, sino como una red concreta de infraestructura que puede impactar sobre el comercio, la producción y la logística en distintos puntos del territorio salteño.
Uno de los aspectos más importantes que se destacaron fue que el corredor involucra a toda la provincia, sobre una superficie de más de 150 mil kilómetros cuadrados, y que su desarrollo abre una conexión directa con Paraguay, Chile y Bolivia. Esa dimensión regional es la que explica por qué cada ruta, puesto de control, parque industrial o centro educativo que se suma a esta estrategia empieza a leerse como parte de una misma arquitectura de crecimiento.
En ese marco, se repasaron varias obras consideradas estratégicas. Entre ellas, el futuro desarrollo del tramo de la Ruta Provincial 54 que conecta con Misión La Paz, una traza que resulta clave para fortalecer el vínculo con Paraguay y que aparece como una de las piezas más sensibles del tablero logístico.
También se destacó la nueva sede de UPATecO en Campamento Vespucio, pensada como una herramienta para formar capital humano en una zona donde la infraestructura y la actividad productiva empiezan a exigir más capacitación técnica y nuevas oportunidades de inserción.
Otro punto central fue el fortalecimiento del puesto de control de Salvador Mazza, una infraestructura que ya se encamina a su inauguración y que promete mejorar la operatividad, la fiscalización y la seguridad en uno de los accesos fronterizos más importantes de la provincia.
La puesta en valor del Parque Industrial de General Mosconi también formó parte de la hoja de ruta presentada, en una señal de que el desarrollo del corredor no se limita a la circulación de cargas, sino que apunta también a consolidar nodos productivos que permitan transformar esa conectividad en actividad económica concreta.
A eso se suman mejoras en distintos tramos de la Ruta Nacional 34, incluyendo el tramo Güemes, además de la integración de la Ruta Nacional 9/34 entre Metán y Rosario de la Frontera, con la idea de incorporar también al sur provincial a esta lógica de conexión bioceánica. En paralelo, siguen en agenda las intervenciones sobre la Ruta Nacional 51 hacia el paso internacional con Chile.
La foto general que dejó el encuentro es la de una provincia que busca articular infraestructura, logística, formación y producción dentro de una misma estrategia. Y en ese esquema, el norte salteño aparece cada vez más como un territorio donde la conectividad puede convertirse en una palanca real para nuevas inversiones y oportunidades.
Más allá de los anuncios puntuales, la señal de fondo es clara: Salta quiere que el Corredor Bioceánico deje de ser solamente una promesa geopolítica y se convierta en una plataforma concreta de desarrollo para su entramado productivo.