Chachingo Wine Fair desembarca otra vez en Salta y promete dos grandes noches para el vino argentino

Con más de 40 bodegas de todo el país, fuerte presencia del NOA, música en vivo y gastronomía de autor, Salta volverá a convertirse en una de las plazas fuertes del calendario vitivinícola argentino.

Salta volverá a ponerse en modo vino con el regreso de la Chachingo Wine Fair, una de las ferias itinerantes más reconocidas del país, que eligió otra vez a la provincia como una de sus paradas centrales.

La cita será el 17 y 18 de abril en el Centro de Convenciones, donde se reunirán productores, bodegas, etiquetas destacadas y amantes del vino en una propuesta que ya logró ganarse un lugar propio en la agenda salteña. No será solo una feria para degustar: la idea vuelve a ser crear una experiencia más amplia, con contacto directo con los hacedores, gastronomía, música y un ambiente pensado para celebrar la diversidad del vino argentino.

Detrás de Chachingo están Alejandro Vigil, María Sance y Fernando Gabrielli, impulsores de una propuesta que desde hace años viene recorriendo distintas ciudades del país con una consigna clara: acercar el vino argentino a sus propios consumidores y generar un espacio donde las bodegas puedan contar sus historias en primera persona.

Ese espíritu volverá a sentirse en esta edición salteña, que reunirá a 41 bodegas de distintas regiones vitivinícolas del país, con protagonismo especial de las etiquetas del NOA. La combinación entre proyectos consagrados y bodegas emergentes promete un mapa atractivo para quienes quieran probar estilos, regiones y miradas distintas dentro de una misma feria.

Salta no llega a esta edición como una sede más. Después del fuerte éxito de 2025, cuando más de 2.000 personas agotaron las entradas durante dos jornadas, la provincia reafirmó su peso dentro del circuito nacional de Chachingo. Esa respuesta del público la terminó de consolidar como una plaza estratégica para una feria que, después de pasar por Mendoza, seguirá su recorrido por Rosario, Córdoba, Buenos Aires, Bariloche y Mar del Plata.

Uno de los puntos más seductores del evento es que no se agota en la copa. Además de las degustaciones, habrá shows musicales en vivo, servicio de hidratación gratuito y una propuesta gastronómica especial a cargo del chef salteño Nacho Liendo, en colaboración con el equipo de Casa Vigil Mendoza. Esa mezcla entre vino, cocina y experiencia sensorial es parte de lo que convirtió a Chachingo en una feria distinta dentro del calendario nacional.

También hay un mensaje de fondo que la organización vuelve a subrayar: el consumo responsable como eje central del evento. No es un detalle menor en una feria donde el disfrute está en el centro, pero donde también se busca promover una relación más consciente y cuidada con el vino.

El regreso de Chachingo, además, vuelve a poner a Salta en un lugar que le sienta bien: el de provincia anfitriona de grandes experiencias ligadas al vino. No solo por su capacidad de convocatoria, sino también porque se trata de una de las regiones vitivinícolas más importantes del país, con identidad propia y una presencia cada vez más sólida en la escena nacional.

Las entradas ya están disponibles y tienen cupo limitado, por lo que todo indica que el interés volverá a ser alto. Para quienes disfrutan del vino, de la gastronomía y de esos eventos que combinan clima festivo con etiquetas de primer nivel, Chachingo ya empezó a asomar como una de las citas más tentadoras de abril.

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