La reciente decisión del Gobierno nacional de reducir permanentemente las retenciones a la soja y el maíz fue celebrada por los productores del norte argentino.
Ignacio Chavarría, gerente de Prograno, valoró en diálogo con IN Salta que la medida sea permanente y no transitoria como la anterior, y destacó la decisión del Presidente de buscar un gradualismo para eliminarlas completamente.
Según explicó, el anuncio llega en un contexto complicado, ya que los precios internacionales se encuentran en niveles históricamente bajos, dificultando la competitividad y rentabilidad de los productores locales. “En algunas zonas de la provincia, los productores registraban pérdidas de hasta 200 dólares por hectárea, trabajando solo para cubrir deudas”, señaló.
Impacto en números
Cuando se le preguntó sobre el margen de ganancia actual tras la baja de retenciones, explicó que todavía están en proceso de analizar cómo impactará concretamente en los ingresos del productor.
Según explicó, el precio de la soja y el maíz se fija internacionalmente por una multiplicidad de factores y normalmente se toma de referencia la “pizarra Chicago”, donde figura cuánto cuesta la tonelada. A ello, hay que restarle todos los costos logísticos, incluyendo el flete desde Salta hasta los puertos y desde ahí hasta los mercados internacionales. Por eso, aunque la baja de retenciones “es una buena noticia”, aún resta ver cómo se acomodarán los precios y la oferta y demanda del mercado local.
Más retenciones, menos producción
Según Chavarría, las retenciones siempre fueron un impuesto distorsivo que afecta directamente la producción porque quitan rentabilidad que, en condiciones normales, el productor reinvierte en tecnología y eficiencia productiva.
“Si un productor puede aumentar su producción entre un 15, 20 o 30%, tiene más posibilidades de reinvertir y así generar más producción y también mayores ingresos fiscales para el Estado a través de otros impuestos que sí son coparticipables”.
Otro aspecto importante que remarcó es que las retenciones no son un impuesto coparticipable, por lo que el dinero recaudado no vuelve a las provincias productoras.
Finalmente, se refirió a la próxima privatización del Belgrano Cargas, un tema clave para mejorar la competitividad logística. Para Chavarría, la puesta en marcha del tren, tanto el ramal principal como los secundarios que atraviesan la provincia, es fundamental para bajar los costos de flete y contribuir a una mayor eficiencia en la cadena productiva.
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