El lado B del Mundial: la Scaloneta hizo historia, pero los comercios vivieron jornadas con ventas en cero

Mientras millones celebramos cada hazaña de la Scaloneta, numerosos comercios salteños registraron jornadas completas sin facturación y empresas de servicios debieron reorganizar su operación para mantener la atención. 

Nos hizo llorar, nos hizo soñar, nos volvió a unir frente a una pantalla y alimentó una ilusión que terminó convirtiéndose en una nueva página de plata del deporte argentino. La Scaloneta volvió a demostrar por qué ya ocupa un lugar privilegiado en la historia del fútbol mundial. Sin embargo, mientras millones de argentinos celebraban cada partido, del otro lado del mostrador la realidad fue muy distinta para numerosos comercios y empresas.

"Sabemos que hay gente que no llega a fin de mes", dijo Lionel Messi días atrás al referirse a la vida cotidiana que continúa más allá de la euforia mundialista. Una frase sencilla, pero que resume el otro partido que se juega todos los días: el de quienes necesitan vender para sostener sus negocios.

En Salta, el impacto fue dispar. Para muchos comerciantes, el Mundial coincidió con un contexto de consumo debilitado y terminó profundizando un escenario complejo.

"Fue un mes dificilísimo. Ya veníamos de ventas flojas y con el Mundial cerramos días enteros con ventas a cero", contó a IN Salta Héctor, propietario de una ferretería ubicada sobre una de las avenidas más transitadas de la ciudad.

El comerciante aseguró que vivió cada encuentro con la misma pasión que millones de argentinos, aunque reconoce que el costo económico fue importante.

"Amamos a nuestra Selección y le regalamos todo nuestro aliento por volver a verlos campeones mundiales. Pero esta avenida se llenó de festejos, tuve que cerrar el local y no hubo absolutamente nada de ventas. Al último ya ni siquiera abría el negocio, ¿para qué? Espero que ahora se retome el ritmo, aunque no sé si podremos recuperar esos días", expresó con preocupación.

La situación no fue exclusiva del comercio minorista. En distintos rubros hubo una fuerte caída en la actividad durante los horarios de los partidos, especialmente en aquellos negocios cuya facturación depende del movimiento constante de personas.

Los servicios esenciales no se detuvieron

Del otro lado aparecen las empresas que, por la naturaleza de su actividad, no podían bajar la persiana. María, responsable de una firma dedicada al cuidado de personas mayores, explicó que la demanda se mantuvo estable durante toda la competencia.

"Hay servicios que no se paran por una competencia deportiva. Las personas no dejan de requerir atención y, aunque alentamos con el corazón celeste y blanco, debimos seguir trabajando normalmente", señaló.

No obstante, reconoció que la Copa del Mundo también generó dificultades operativas.

"Tuvimos complicaciones con el transporte del personal y la organización de los turnos. Hubo que hacer un esfuerzo adicional para garantizar la cobertura sin afectar la atención", agregó.

La pasión y la economía

Cada Mundial moviliza emociones, consumo gastronómico, turismo interno y ventas de televisores, camisetas y artículos deportivos. Pero también modifica rutinas, reduce la circulación en determinadas franjas horarias y obliga a muchos comercios a cerrar sus puertas durante los partidos más convocantes.

Para cientos de pequeñas y medianas empresas, especialmente aquellas que atraviesan un contexto económico desafiante, cada jornada sin facturación representa ingresos difíciles de recuperar.

La Selección volvió a regalar alegrías inolvidables y un nuevo capítulo para la historia del fútbol argentino. Sin embargo, una vez apagados los festejos, la realidad económica volvió a ocupar el centro de la escena. Porque mientras la Scaloneta levantaba su merecida medalla plateada, muchos comerciantes seguían esperando algo mucho más cotidiano: que vuelva a entrar un cliente por la puerta.

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