La apertura de la economía al comercio internacional era un paso necesario. Así lo entiende el sector de comercio exterior de Salta, aunque advierte que abrir las puertas al mundo no alcanza: también hace falta generar las condiciones para que las empresas locales puedan competir.
Javier Cerúsico, presidente de la Cámara de Comercio Exterior de Salta y referente de la actividad, planteó que durante mucho tiempo Argentina estuvo demasiado aislada tanto en materia de importaciones como de exportaciones y que era necesario avanzar hacia una mayor integración con los mercados internacionales.
Pero ahora, sostiene, comienza una etapa diferente: encontrar un equilibrio entre la apertura y el cuidado de la producción local. “Necesitamos una apertura, pero también cuidando un poco a la producción local”, señaló.
La discusión no pasa, según explicó, por volver a cerrar la economía, sino por lograr que las empresas argentinas tengan herramientas para enfrentar una competencia internacional cada vez más exigente.
El desafío de bajar los costos
Uno de los principales problemas aparece puertas adentro. Cerúsico remarcó que no todas las dificultades pueden atribuirse exclusivamente a las decisiones del Gobierno y apuntó también a las propias estructuras de costos del sector privado.
En ese sentido, señaló que existen empresas cuyos productos tenían valores internos “sobrevaluados completamente” y que también es necesario trabajar para reducir los costos de producción.
“Hay un trabajo fuerte que hacer, hay que seguir trabajando para bajar el costo productivo, la mano de obra, impuestos principalmente”, sostuvo.
Para las empresas que buscan insertarse en los mercados internacionales, cada uno de esos componentes puede marcar la diferencia entre concretar una exportación o quedar fuera de competencia.
Impuestos que siguen pesando
Entre los puntos que el sector considera pendientes aparece la estructura tributaria. Cerúsico cuestionó la permanencia de lo que definió como “impuestos distorsivos” y mencionó específicamente el impuesto al cheque y el impuesto a los sellos.
“Seguimos con un sinnúmero de impuestos”, sostuvo al advertir que esa carga continúa encareciendo las operaciones y dificulta que las empresas argentinas puedan competir en el exterior.
Para una provincia como Salta, que busca ampliar y diversificar sus exportaciones, el tema adquiere una relevancia todavía mayor.
La minería, la agroindustria y las economías regionales tienen oportunidades concretas en los mercados internacionales, pero para aprovecharlas necesitan reducir los costos que se acumulan antes de que un producto llegue siquiera a una frontera.
Exportar más, importar mejor y encontrar el equilibrio
La discusión sobre la apertura también incluye la relación entre lo que Argentina compra y lo que consigue vender al mundo.
Para Cerúsico, la balanza entre los productos que ingresan y los que pueden salir debe ir encontrando un mayor equilibrio. “Tenemos que ir equilibrando cada vez más”, resumió.
Para Salta, esa discusión tiene una importancia estratégica. La provincia busca aumentar sus exportaciones, atraer inversiones y aprovechar nuevas oportunidades vinculadas a la minería y a sus economías regionales. Pero para que ese crecimiento se traduzca en más empresas exportadoras y mayor actividad económica, todavía queda una cuenta pendiente: producir de manera competitiva.
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