Hay amores que no se explican, pero que son esas experiencias que vas a querer repetir: empiezan con 35 centímetros de pan artesanal real, fiambres de primeras marcas, y terminan con cantidad de queso calentado al punto justo. Esta es la propuesta con la que Entre Panes te quiere enamorar, más ahora que te invita a quedarte para disfrutar sin prisas y en su nueva casa.
Es que, luego de cuatro años trabajando con un modelo take away, Entre Panes decidió escuchar a sus clientes y apostar por un formato más grande. “Por pedido de la gente necesitábamos abrir algo donde puedan sentarse, pasar un rato agradable y disfrutar de nuestros productos”, cuenta Roberto Aranda, creador del proyecto.
El nuevo espacio mantiene la esencia del emprendimiento —sándwiches rápidos y bien resueltos— pero suma algo clave: tiempo y comodidad. Mesas, sillas y una atención cercana buscan transformar una compra rápida en una pausa cotidiana.
La propuesta gira en torno a dos especialidades: los sándwiches de miga, uno de los clásicos más buscados; y también precocidos, con pan de lomo y distintas variedades de fiambres, que se convirtieron en la marca registrada del local.
¿El favorito de la casa? “El precocido de lomo a las finas hierbas”, confiesa Roberto sin dudar.
“Siempre buena onda y buen carisma de toda la gente, eso es lo principal para nosotros”, resume Aranda. A eso se suman promociones de café, opciones de sandwichería y algunas alternativas para almuerzo, aunque el fuerte sigue siendo claro: desayunos y meriendas.
Un crecimiento medido
Lejos de una expansión acelerada, el proyecto apuesta a consolidar su identidad. “Queremos que la gente se sienta cómoda, que venga y se quede”, explican desde el local, que combina ritmo urbano con una propuesta simple pero consistente.
Entre Panes te espera en Leguizamón 396 esquina Dean Funes de lunes a viernes de 8 a 23, y los sábados de 8 a 21. Reciben además pedidos por @pedidosya o cadetería.
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