Con la fuerza de una historia forjada en el norte argentino, Petit Plast SA alcanzó su hito industrial más importante: abrió en el Parque Industrial de General Güemes una moderna planta dedicada a la fabricación de bolsas de residuos y consorcio. Este paso sella su integración vertical; tras años de especializarse en el reciclado, la empresa cierra el circuito de valor al transformar materia prima recuperada en productos de excelencia para el mercado internacional.
Dicho salto operativo eleva un 60 % el volumen de fabricación y diversifica la oferta al sumar geomembranas mineras, silobolsas y scrap industrial. Para lograrlo, la firma incorporó diez colaboradores que fortalecen el impacto socioeconómico en la zona.
“Esta planta refleja la maduración de un largo aprendizaje y el inicio de una etapa de expansión. Es el resultado de un equipo convencido de que el futuro industrial reside en el valor agregado. Demostramos que, desde Salta, es posible liderar con estándares globales”, afirmó el CEO, Ian Laclare, quien, además, destacó el orgullo de controlar la cadena de valor completa, un logro pionero en la región.
El proyecto demandó tres años de tenacidad y visión global, durante los cuales sus responsables recorrieron ferias y centros de vanguardia en Europa y Asia para importar tecnología de última generación de Taiwán y China. Este plan incluyó un complejo desafío logístico que abarcó desde la adecuación de la infraestructura hasta la recepción de técnicos extranjeros que pusieron en marcha los equipos y capacitaron al personal local.
Bajo la premisa del triple impacto, este espacio equilibra el beneficio económico, la responsabilidad social y el cuidado ambiental. Así, Petit Plast convierte un reto ecológico en un motor de desarrollo real para todo el territorio.
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