La Cámara Salteña de la Construcción y Afines empezó a mover las piezas frente a una realidad que describe como crítica. Sin obra pública nacional y con empresas que atraviesan uno de los momentos más difíciles de los últimos años, la entidad reunió a su Mesa Directiva para comenzar a diseñar alternativas que permitan mantener viva la actividad.
El encuentro, realizado el pasado 17 de junio, no dejó un plan cerrado, pero sí una hoja de ruta. La principal conclusión fue avanzar en el desarrollo de proyectos de viviendas bajo esquemas de articulación público-privada, con el objetivo de presentarlos al Gobierno de Salta como una propuesta concreta para reactivar el sector.
"Fue una reunión de tormenta de ideas entre todos los integrantes de la Mesa Directiva. Estamos buscando cómo encauzar la situación en la que estamos, dado que prácticamente ya no tenemos obra pública", explicó el presidente de la Cámara, el ingeniero Juan Carlos Segura.
Según detalló, la prioridad pasa por encontrar mecanismos que permitan impulsar desarrollos habitacionales y otras obras con participación del capital privado, en coordinación con el Estado provincial.
Un sector en emergencia
Segura no ocultó la gravedad del escenario que atraviesan las empresas constructoras. "La situación es muy mala. Estamos en un parate muy importante. Desde fines de 2023, cuando se interrumpieron los fondos nacionales para la obra pública, nuestras empresas prácticamente se quedaron sin trabajo", afirmó.
La falta de actividad obligó a muchas compañías a buscar alternativas para sostenerse, mientras el impacto también alcanza al empleo y a toda la cadena económica que depende de la construcción.
"La obra pública siempre fue un gran generador de trabajo. No solamente emplea a quienes trabajan directamente en las empresas constructoras, sino también a transportistas, corralones, proveedores de materiales, comercios y numerosos servicios vinculados", señaló.
La apuesta: viviendas y articulación con la Provincia
Aunque las propuestas todavía están en elaboración, la Cámara trabaja de manera permanente para transformarlas en proyectos viables.
"Estamos recién en los inicios de nuestra idea. Tenemos reuniones todos los días dentro de la Cámara, analizamos distintas alternativas y buscamos cuáles pueden ser las mejores para acercárselas al Gobierno de la Provincia y trabajar conjuntamente", explicó Segura.
El dirigente destacó que la administración provincial mantiene un canal de diálogo abierto con el sector y mostró disposición para analizar iniciativas que permitan sostener la actividad.
"El Gobierno de la Provincia es el único que nos atiende y trata de buscar soluciones con nosotros", aseguró.
Sin interlocución con Nación
Consultado sobre el vínculo con el Gobierno nacional, el presidente de la Cámara fue contundente. "No hay ninguna respuesta. Todo es silencio", sostuvo, reflejando el malestar de un sector que considera agotadas las instancias de diálogo con la administración nacional.
Mientras tanto, la construcción salteña apuesta a generar propuestas propias para atravesar un año marcado por la fuerte caída de la inversión pública y la necesidad de encontrar nuevos motores para una actividad que históricamente fue uno de los principales generadores de empleo y movimiento económico en la provincia.
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