Lobistería Café Market, el emprendimiento de José Ruiz y Francisco Ferretti, está ubicado en 25 de Mayo 620 esquina Rivadavia, y propone un concepto simple pero poco explorado: un lobby de hotel… pero de barrio.
El nombre mismo es una invención. Según cuenta Ruiz, originalmente el proyecto iba a llamarse “Lobby”, inspirado en los espacios de hoteles o aeropuertos donde la gente se sienta a esperar o a conversar en un ambiente tranquilo. Pero la marca ya estaba registrada.
“La palabra lobby estaba ocupada, así que tuvimos que inventar algo. De ahí salió Lobistería, como una florería o una vermutería, pero asociada a ese concepto de lobby”, explicó.
La idea central del local fue construir un refugio de calma dentro del ruido urbano. “Estamos en una zona con mucho tráfico de autos, colectivos y gente caminando. Pero cuando entrás al local, hay una diferencia muy clara entre el afuera y el adentro”, dice Ruiz.
El diseño busca justamente eso: iluminación tenue, buena acústica, música suave… Un ambiente pensado para no saturar los sentidos. Por eso el eslogan resume bien la propuesta: “Un lobby de barrio”.
Café de especialidad… pero sin el precio de especialidad
La carta de café también fue pensada con ese mismo espíritu: calidad alta sin elitismo. Después de probar distintas marcas tradicionales como Cabrales o Segafredo, los socios terminaron eligiendo el café de Tostadero Paraná, una tostadora que trabaja tres variedades: Brasil, un blend Brasil-Colombia y Colombia 100%.
En Lobistería se quedaron con Colombia 100%, la línea premium. “Es un café de especialidad, con grano muy cuidado y muy bien tostado. Eso se nota cuando lo extraés en la máquina”, cuenta Ruiz.
Pero hay un diferencial: no cobran el sobreprecio típico de las cafeterías de especialidad. “Trabajamos con grano de especialidad y baristas calificados, pero no vemos la necesidad de subir el precio solo por eso. Conseguimos un buen costo y preferimos que el cliente tome un buen café sin pagar más”, explica.
Café + market: dos negocios en uno
La segunda pata del proyecto es el market, una idea que surgió de la experiencia previa de Ruiz en el mundo empresarial y financiero. El objetivo: crear una unidad de negocio complementaria al café y aprovechar el entorno urbano del lugar.
La esquina está rodeada de edificios, viviendas y un colegio cercano, lo que genera una demanda constante de productos de consumo diario. Hoy el market ofrece: conservas (aceitunas, alcauciles), mermeladas, galletas de arroz, manteca ghee, aceites, bebidas, vinos seleccionados y productos congelados listos para hornear (pizzas, empanadas, tartas, carnes). También trabajan con toda la línea de bebidas de Coca-Cola.
La idea es simple: resolver varias cosas en una sola parada. “Podés venir a tomar un café, almorzar algo rápido o llevarte comida para tu casa. Es súper práctico”, dice Ruiz.
Una pausa en medio del centro
En un macrocentro donde la mayoría de los bares apuesta al movimiento rápido, Lobistería propone lo contrario: quedarse un rato. Tomar un café bien hecho, charlar sin gritos y sentir que, aunque afuera pase el caos del tránsito, adentro hay un pequeño paréntesis de calma.
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