Salta perdió casi 14.600 empleos registrados y 672 empleadores desde fines de 2023

Un informe del CEPA advierte un fuerte deterioro del mercado laboral formal en la provincia entre noviembre de 2023 y julio de 2026. Agricultura, construcción, transporte y comercio son los sectores más golpeados.

El mercado laboral formal de Salta cerró julio de 2026 con 14.595 trabajadores registrados menos que en noviembre de 2023 y una reducción de 672 empleadores, de acuerdo con un nuevo informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) elaborado sobre datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.

En esos 32 meses, la cantidad de empleadores con trabajadores registrados pasó de 9.041 a 8.369, lo que representa una contracción del 7,4%. Solo entre junio y julio de este año se perdieron otros 43 empleadores.

La caída del empleo fue también significativa. Salta pasó de 255.905 trabajadores registrados en noviembre de 2023 a 241.310 en julio de 2026, una disminución del 5,7%. El último dato, sin embargo, mostró una leve mejora mensual: julio sumó 85 puestos respecto de junio.

El comercio fue el sector que más empleadores perdió en términos absolutos. Entre noviembre de 2023 y julio de 2026 desaparecieron 280 empleadores vinculados al comercio mayorista y minorista y la reparación de vehículos. Le siguieron agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca, con 255 menos, y alojamiento y gastronomía, con una reducción de 75.

También registraron retrocesos transporte y almacenamiento, con 48 empleadores menos; servicios profesionales, científicos y técnicos, con 38; e industria manufacturera, con 33.

En términos porcentuales, el mayor ajuste se produjo en actividades artísticas, culturales, deportivas y de esparcimiento, donde la cantidad de empleadores cayó 23,8%. Agricultura retrocedió 16,8%; alojamiento y gastronomía, 12,9%; comercio, 10,6%; y transporte y almacenamiento, 9,1%.

No todos los sectores se movieron en la misma dirección. Explotación de minas y canteras aumentó 20,7% la cantidad de empleadores respecto de noviembre de 2023, mientras que actividades administrativas y servicios de apoyo crecieron 20,6%. También hubo avances en construcción, salud, servicios inmobiliarios y suministro de electricidad y gas.

Agricultura y construcción explican buena parte de la pérdida de empleo

Cuando se observa la cantidad de trabajadores, el mayor impacto aparece en agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca, que perdió 5.169 empleos registrados.

La construcción quedó muy cerca, con 4.994 puestos menos. Transporte y almacenamiento perdió otros 1.589 trabajadores y el comercio mayorista y minorista, 1.539. Alojamiento y gastronomía registró una reducción de 1.164 empleos.

En términos relativos, construcción redujo su plantel registrado un 29,4%, mientras que agricultura cayó 28,2%, alojamiento y gastronomía 19% y transporte 17,7%.

En el otro extremo, algunos sectores consiguieron sumar empleo. Información y comunicaciones incorporó 594 trabajadores; enseñanza, 537; explotación de minas y canteras, 346; e industria manufacturera, 335.

Las empresas más chicas, las más golpeadas

Uno de los datos más contundentes del informe aparece al dividir la evolución según el tamaño de los empleadores.

Las empresas de hasta 500 trabajadores concentraron el 99,9% de la caída en la cantidad de empleadores: pasaron de 9.004 a 8.333, es decir, 671 casos menos. Entre los empleadores de más de 500 trabajadores, la reducción fue de apenas un caso.

La misma dinámica se observa en la pérdida de puestos de trabajo. Las firmas de hasta 500 empleados explicaron el 74,1% de los empleos registrados perdidos, con una reducción de 10.817 trabajadores.

En las empresas de mayor tamaño se perdieron 3.778 puestos, equivalentes al 25,9% del total. Mientras las primeras redujeron sus planteles 8,9%, las empresas con más de 500 trabajadores tuvieron una caída del 2,8%.

El informe del CEPA deja así una fotografía heterogénea del mercado laboral salteño: mientras algunos sectores vinculados con minería, tecnología y servicios lograron expandirse, actividades de fuerte peso territorial y empresarial como el agro, la construcción, el comercio y el transporte acumularon pérdidas relevantes.

El dato más sensible aparece en el tejido de pequeñas y medianas empresas. Casi toda la reducción de empleadores y tres cuartas partes de los puestos de trabajo perdidos durante el período se concentraron en compañías de hasta 500 trabajadores, un segmento central para la generación de empleo privado en la provincia.

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