Tras un 2025 atravesado por la retracción de inversiones y la caída del precio internacional del litio, el sector minero en Salta vuelve a mostrar señales de reactivación, apalancado en mejores condiciones internacionales y en el avance de emprendimientos estratégicos.
Entre los proyectos que concentran la atención del sector, aparece Pastos Grandes, un emprendimiento de litio ubicado en la Puna salteña que ya cuenta con Declaración de Impacto Ambiental aprobada y gestiona su incorporación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Su importancia radica en la posibilidad de convertirse en una nueva operación de escala industrial, con capacidad para reactivar obras, generar empleo en zonas de alta vulnerabilidad y sostener durante varios años la demanda de bienes y servicios locales.
Otro proyecto clave es Diablillos, un yacimiento de plata desarrollado por Abra Silver, que se extiende entre Salta y Catamarca. El emprendimiento ya obtuvo la adhesión al RIGI y avanza en la tramitación de permisos ambientales en ambas provincias.
Su eventual puesta en marcha aportaría diversificación a la matriz minera salteña, históricamente dominada por el litio y el oro, además de impulsar inversiones en infraestructura y logística en una región con escasa actividad económica.
En un escalón superior aparece Taca Taca, el proyecto de cobre ubicado en el oeste de la localidad de Tolar Grande, y considerado uno de los desarrollos cupríferos más importantes del país. Por su volumen de inversión y su vida útil proyectada, es visto como un posible punto de inflexión para la minería provincial.
Un cambio de expectativas
El presidente de la Cámara de Proveedores de Empresas Mineras de Salta (Capemisa), Federico Russo, explicó que la recuperación para ese sector comenzó a percibirse en la segunda mitad del año pasado, con el avance de la planta comercial de Rio Tinto en el salar Rincón, una obra que demandó más de 2.500 millones de dólares y que volvió a dinamizar licitaciones, obras y contrataciones locales.
En paralelo, desde la Cámara de la Minería de Salta, su presidente Juan Martín Gilly destacó la mejora de los precios internacionales. El oro se mantiene en valores históricamente elevados, el cobre muestra una tendencia firme y el litio evidenció un repunte tras haber tocado un piso en torno a los 8.000 dólares la tonelada.
Exploración, el eje que atraviesa todos los proyectos
No obstante, Gilly advirtió que el crecimiento no será sostenible sin una política fuerte de exploración. “Sin exploración no hay nuevas minas”, remarcó, al recordar que solo uno de cada cien proyectos llega a producir.
Esa mirada es compartida por el secretario de Minería de Salta, Gustavo Carrizo, quien puso el foco en el potencial aún no desarrollado de la región. “El verdadero futuro de la provincia está en la exploración. Tenemos que explorar mucho más. La Puna está en gran parte inexplorada y el potencial geológico está demostrado”, afirmó.
En ese marco, anticipó la conformación de una mesa de exploración minera para agilizar procesos y coordinar acciones entre el Estado, las empresas y los proveedores. “Esa es la base del desarrollo”, concluyó.
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